El gobierno local de O Grove presentó a empresas, asociaciones y colectivos el borrador de la ordenanza que regulará la aplicación de la controvertida tasa turística en el municipio. La localidad meca mantiene abierto el debate y la disparidad de criterios es la nota predominante. El Concello quiere recaudar más para mitigar el esfuerzo económico que supone la ampliación de servicios y buena parte del sector teme que retraiga las visitas.
