La lluvia ha deslucido una buena parte de los encendidos de Navidad en los últimos días, pero no ha sido capaz de aguar la fiesta bajo cubierto. Un ejemplo de ello es el Fexturrón que se celebra en Fexdega, en Vilagarcía, y que tiene entre sus principales atractivos una pista de hielo que, al igual que la que hay en Ribeira, está haciendo las delicias de pequeños y mayores.
