Caldas resucitó el espíritu reivindicativo del “encoro non” de los 90 para salir nuevamente a la calle en una manifestación histórica. Lo hicieron ante el temor de que parte de su rural quede sepultado por una carretera de circunvalación que tiene otras alternativas menos lesivas. Sus voces se oyeron altas y claras, ahora el Ministerio debe tomar nota y actuar.
