Si ganan los otros, no respiro
Tenemos a todo el cielo político revolucionado por un fiscal general condenado. Leo que Pam (sí, nuestra amiga Pam la guadianesca, que solo aparece para luchar fuertemente contra el fascismo como una aguerrida partisana y luego se desvanece como un hada de ‘La Bella Durmiente’) se va de España si gana la ultraderecha y no puedo más que acordarme de mis wokeamigos americanos actores, que amenazan una y otra vez con huir del país y refugiarse en cualquier paraíso comunista para vivir la vida loca si gana Trump. Todos sabemos que no lo hacen. Ganó Trump y allí siguen, con el ceño apretado cual maroma de velero inglés. Lo intentó Richard Gere pero duró en este nuestro estado español menos que el agua en una cesta. En cuanto vio la declaración de Hacienda somos todos pero algunos más que otros, cogió su jet privado y dejó un nido en Oleiros, otro paraíso “capitocomunista” con pantallas de Gran Hermano que te avisan del sionismo, Hey Juden, y la renta per cápita más alta que un jugador de baloncesto de la antigua URSS. Hace bien, yo también me iría a vivir a NY al Arconia a resolver crímenes y a hacer un podcast, pero me quedan sesiones de fisio, me viene mal.
Pam es el ejemplo de persona que ya no pinta nada pero no se ha dado cuenta. Hay que darse cuenta de cuando ya no pintas nada para mantener la dignidad. Pam es como los protagonistas de la magnífica ‘Los Otros’, deambula por la mansión gallega entre brumas, nieblas, brétemas, orballos y demás fenómenos paranormales galaicos pensando que pinta algo. Bueno, a mí me hace gracia y me cae bien su figura pública así que la pongo de ejemplo woke bodypositive (todas esas cosas americanas que los woke hispanos importan con entusiasmo como una secta de un solo pensamiento, un solo sentimiento) y me congratula su momento de puñitos apretados cogiendo un jet privado para huir a Nueva York, cosa que ya hizo con su chupipandi Aló Aló, imagino que para llevar la buena nueva a Manhattan, ni un rincón del planeta sin su comando antifascista, los nuevos misioneros de la buena nueva.
Pam se va de España si gana la ultraderecha (tampoco es cuestión de convencer a la gente para que vote, Pam) y Ábalos si puede también, que le piden treinta años de trena y yo no veo a Ábalos en la cárcel. Se nos consumiría todavía más, que de los tiempos de las sobrinas rubias y de las misses de la costa astur se nos ha convertido en un figurín. Ábalos sin una parrillada de postín y unos buenos vinos y puros no es nada, no lo culpo, algunos hemos nacido para el entrecot y el chuletón y la dieta paleo de marras.
Parece que la Justicia sigue funcionando. La señora de los ojos tapados y la balanza no puede estar prisionera del gobierno, sea cual sea el mismo. Vivimos en un Estado de Derecho, amigos lectores, y que de repente todo el sistema legal sea puesto en solfa resulta preocupante. Que si Franco bien atado, los hijos de los jueces que por lo visto heredan la plaza (conozco jueces y ninguno hijo ni nieto de cargos franquistas, más bien gente de izquierda pero seré o serán raros). La histeria de los miembros del Gobierno con la condena de marras de un fiscal que tendría que ser imparcial impone respeto, porque es una forma de gobernar un tanto crispada y los españoles (o lo que se sienta cada uno) necesitamos políticos que velen por sus ciudadanos. Y en realidad se les ve más preocupados por su trasero.
Otro día hablaremos de las mascarillas, hoy termino contando la situación horrible que se está viviendo en Cuba después del huracán. Falta agua, falta comida, falta ropa y encima hay epidemias que diezman la población. Necesitan medicamentos de forma urgente. Ahí lo dejo.
