El presunto yihadista de Ribadumia quería viajar a zonas de dominio del Daesh para combatir
La Policía Nacional señala que enviaba contenido en redes sociales para la “radicalización” de terceras personas

El presunto yihadista detenido esta semana en la parroquia ribadumiense de Sisán quería viajar a zonas de dominio del Estado Islámico (Daesh) para unirse a sus filas y capacitarse en el uso y manejo de armas para combatir. Así lo señaló mediante un comunicado la Policía Nacional, que llevó a cabo la detención por la supuesta participación de este hombre de 30 años en delitos de enaltecimiento, autocapacitación y adoctrinamiento activo a terceros, por los que la Audiencia Nacional decretó su envío a prisión provisional, sin posibilidad de salir bajo fianza.
Así, en el seno de un amplio entramado yihadista virtual, y bajo estrictas medidas de seguridad, el investigado presuntamente realizaba actividades pro yihadistas, entre las que se encontraban el contacto y envío de diverso material de esta organización terrorista a un gran número de usuarios, exteriorizando su adhesión al Estado Islámico.
La Policía Nacional indica además en su comunicado que el consumo prolongado de material terrorista por parte del detenido, orientado a la capacitación para la comisión de atentados, suponía un “alto riesgo” para la seguridad nacional.
Detalles del operativo
La operación fue llevada a cabo por la Comisaría General de Información con la colaboración de las Brigadas de Información de Valencia, Pontevedra y Vigo, bajo la dirección de la Audiencia Nacional, produciéndose un registro domiciliario, produciéndose la incautación de diversos dispositivos informáticos de su propiedad.
La operación levantó expectación entre el vecindario, que intuyó en un primer momento que se trataría de una redada contra el narcotráfico. El operativo se desarrolló en la madrugada del lunes al martes y se centró en una vivienda de la parroquia ribadumiense de Sisán, donde diversas fuentes consultadas apuntaban que el detenido se encontraba viviendo desde hacía algún tiempo, en régimen de alquiler, aunque nadie había tenido la menor constancia ni de la actividad que los investigadores le atribuyen ni de las propias pesquisas policiales que terminaron con su detención.









