Matthew cumple 30 días en el mar: ‘O Agitator’ partió de A Illa con el propósito de la vuelta al mundo
El aventurero dejó atrás el puerto de O Xufre hace un mes y tras pasar Cabo Verde comienza a narrar algunas de las dificultades que condicionan su viaje

Hoy se cumplen exactamente 30 días desde que el médico australiano Matthew Wright emprendió su viaje desde A Illa de Arousa con un propósito por bandera: darle la vuelta al mundo en ocho meses, él solo y sin escalas. El aventurero de 56 años se encuentra actualmente en la inmensidad del océano Atlántico, a la altura de Costa de Marfil y con rumbo en dirección sur.
Su ruta continuará hasta Argentina para cruzar al océano Pacífico y posteriormente atravesar Nueva Zelanda y Australia. Continuará por el sur hasta alcanzar Sudáfrica y allí prevé poner dirección hacia el norte y encarar su fase final hasta Arousa. En total 27.000 millas náuticas (50.000 kilómetros), unos 240 días y todo a bordo del velero ‘O Agitator’, un Rustler 36 de apenas once metros de eslora. Una embarcación que ha demostrado su enorme fiabilidad en condiciones extremas y excelente capacidad para largos viajes, como este.
Dificultades en su viaje
Wright cumple hoy un mes en el mar y un mes de una expedición que asegura ser dura. “Todo vai ben, pero estou esgotado; só durmo de 3 a 4 horas por noite e fai demasiada calor para durmir durante o día. O vento parece máis inestable pola noite”. Este fue uno de los últimos mensajes que envió el aventurero a sus familiares para dar parte de su estado tras dejar atrás las islas de Cabo Verde. La falta de agua parece estar siendo uno de los principales problemas que padece Matthew. “Hoxe produín auga por primeira vez; espero que chova algún día”, escribía.
La aventura de Matthew no solo quedará en su recuerdo. Una vez que finalice su navegación y atraque en el puerto de O Xufre, en A Illa, la intención es producir un documental en el que se incluirán las imágenes grabadas por el propio australiano a través de una cámara fija, una subjetiva (en el pecho o en la cabeza) una subacuática y una colocada en un dron. De esta forma su aventura se podrá vivir desde dentro. Pero para esto aún quedan por delante unos siete meses y muchos más diarios de abordo que mantendrán conectado a Matthew con sus familiares y con una Arousa que sigue de cerca su proeza.












