Vázquez defiende la actuación de la Xunta en la represa al exigir a la empresa que corrija la estructura
La pregunta de la nacionalista Montse Prado tensó el debate y la conselleira la acusó de “demagoxia”

Augas de Galicia notificó a la empresa responsable de la represa del río Umia en Cabanelas un requerimiento para que corrija las deficiencias que los técnicos autonómicos detectaron en la estructura. Esta no se ajustaría a las condiciones autorizadas y contempladas en los informes emitidos por diversos organismos de la Xunta.
Así lo resaltó hoy la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, durante el debate parlamentario en O Hórreo, a preguntas sobre esta represa por parte de la diputada nacionalista Montse Prado. Vázquez defendió así el proceder de la Xunta y acusó a la parlamentaria del BNG de utilizar la “demagoxia” y de incluso elevar en exceso el tono.
La titular de Medio Ambiente señaló que la situación en Cabanelas se está tramitando dentro de todos los cauces procedimentales y legales. Así, indicó que la empresa solicitó autorización y que esta fue emitida, pero condicionada a unos informes ambientales.
Tras la polémica suscitada por las dimensiones y características de la represa, técnicos de Aguas de Galicia visitaron la instalación para inspeccionarla y detectaron posibles incumplimientos a lo autorizado. Vázquez confirmó en sede parlamentaria que “non se cumpría integramente” y “fíxoselle unha notificación á empresa”.
El requerimiento
De esta forma, según añadió la responsable del área, se insta a la empresa a “corrixir as filtracións que se producen a través do corgo da represa, de maneira que a infraestrutura funcione conforme á solución técnica autorizada e o caudal circule sobre eles nas condicións previstas no proxecto”.
Prado, por su parte, pidió a Vázquez que elimine la represa de la “empresa Gestauga, encargada de levar auga á illa da Toxa”. También le solicitó que “sexa valente e veña ao Salnés a ver o atentado ambiental que supón” y a “reunirse cos colectivos que o denuncian”.
El BNG denuncia que la actuación “empedrou literalmente o Umia, de banda a banda”, con “máis de vinte metros de largo, feita a base de terra e pedra, e bloquea por completo o curso natural das augas”. “Interrompe o caudal ecolóxico mínimo, empoza a auga e favorece a proliferación de cianobacterias tóxicas, impide a subida das especies remontantes e abre a porta á expansión de especies invasoras”. “Ademais, hai risco de inundacións río arriba, sobre todo en Oubiña, e río abaixo, onde xa houbo que prohibir o baño, o banco marisqueiro de O Sarrido está ameazado polo aumento da salinidade”, lamentan además en un comunicado posteriror al debate.












