Un proyecto busca digitalizar todo el ciclo productivo del vino con un gemelo digital
La Xunta financia la iniciativa, que pone en marcha Paco&Loca y que hoy recibió a Román Rodríguez

La Xunta financia a través del programa Nexos un proyecto de I+D+i para digitalizar la trazabilidad del vino, creando un entorno tecnológico avanzado que abarque todo el ciclo productivo, desde el cultivo de la uva hasta la llegada del vino al consumidor. Esta iniciativa también incluye la mejora de la eficiencia mediante un gemelo digital de una bodega.
Se trata de una acción impulsada por Cooperativa Vitivinícola Arousana (Adega Paco&Lola), que lidera así el proyecto llamado Vitecgal, destacado hoy como un “ejemplo” de la calidad y del nivel de I+D+i, “que está contribuyendo a la transformación digital del sector vitivinícola gallego”.
Así lo valoró durante una visita a la bodega el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez.
El coste total de este proyecto, que pretende modernizar y optimizar la toma de decisiones en el sector vitivinícola, supera los 750.000 euros, de los que el departamento autonómico aporta el 60%. En él participan empresas gallegas y de otros países, así como investigadores y centros tecnológicos. Junto con la Cooperativa Vitivinícola Arousana, los principales socios son Alia Technologies S.L., compañía de Ourense especializada en soluciones digitales y sistemas de gestión avanzada; e Inelsa Electricidad S.L., firma de Sanxenxo que aporta su experiencia en sensorización y eficiencia energética.
El conselleiro de Ciencia, acompañado en su visita por el alcalde de Meaño, Carlos Viéitez; y el presidente de la Cooperativa Vitivinícola Arousana, Carlos Carrión; además de responsables de I+D+i de esta iniciativa, resaltó la capacidad del ecosistema de I+G+i de desarrollar proyectos punteros que traerán resultados para optimizar el sector vitivinícola gallego y que serán modelos “exportables” a otras comunidades o países.
El proyecto Vitecgal desarrollará una plataforma integral para la optimización de todo el ciclo vitivinícola —del viñedo al consumidor— a través de la fabricación inteligente, tecnología avanzada, análisis y toma de decisiones basada en datos, en la inteligencia artificial y en la eficiencia energética.
La trazabilidad es un requisito administrativo, pero también un activo comercial. Saber exactamente de qué parcela procede cada partida, en qué condiciones se vendimió y cómo evolucionó en la bodega permite garantizar la calidad y responder con agilidad ante cualquier incidencia, además de contar la historia del vino con datos, explicaron.
La monitorización del viñedo, mejorando el conocimiento en tiempo real del estado de las vides, permitirá optimizar los tratamientos fitosanitarios, aumentando así el rendimiento de la cosecha.
La trazabilidad digital garantizará, además, la autenticidad del proceso y la inclusión de un gemelo digital de la bodega, así como la realización de auditorías de eficiencia energética, se traducirán en ahorros de consumo, ente otras mejoras.











