El Consejo Regulador de la DO Rías Baixas califica la añada 2025 de “muy Buena”
Fueron 14.248.765 litros, lo que supone un 6,92 % más de vino que en el mismo periodo de la cosecha pasada

El Pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas calificó la añada 2025 como “muy buena”. Así lo anunció hoy el presidente del Consejo Regulador, Isidoro Serantes, en la tradicional comida que esta Denominación de Origen celebra cada año con los medios en Madrid. Esta decisión fue acordada el pasado 19 de junio, siendo uno de los puntos de trabajo de la última reunión de los vocales del Pleno del Consejo Regulador.
El informe técnico redactado por el Órgano de Control y Certificación del Consejo Regulador explica que, hasta el 31 de mayo de 2025, el vino verificado de la añada 2025 en esta Denominación de Origen sumaba un total de 14.248.765 litros, lo que supone un 6,92 % más de vino que en el mismo periodo de la cosecha pasada. Además, el documento incluye los resultados comparados del análisis sensorial y fisicoquímico del proceso de certificación de 623 muestras pertenecientes a 127 bodegas. Se trata de un proceso acreditado por ENAC para verificar la aptitud de los vinos antes de salir al mercado. Para ello, el Órgano de Control y Certificación se ampara en el trabajo de un panel de expertos integrado por 30 profesionales.
Así, cada uno de los depósitos de las 167 bodegas son verificados en sus aptitudes fisicoquímica y organoléptica —en cata ciega— antes de su puesta en el mercado. Esta acción garantiza a los consumidores el cumplimiento del pliego de condiciones de los vinos etiquetados bajo el amparo de la Denominación de Origen Rías Baixas.
Los datos del año
Según el informe técnico, la cosecha 2025 de la D.O. Rías Baixas puede definirse como: “Una añada histórica en cuanto a volumen y, dada la perfecta maduración del fruto, gracias al equilibrio térmico del pasado verano, se auguran unos vinos blancos con la acidez característica de la zona, pero con una carga frutal muy expresiva y un perfil aromático muy limpio”.
El informe no solo compara datos y puntuaciones con ediciones anteriores, sino que también tiene en cuenta la valoración de los expertos en los diferentes concursos de vinos nacionales e internacional, así como los comentarios recogidos en guías especializadas y publicaciones.
El documento técnico explica que 2025 fue un año caracterizado por un invierno y una primavera muy cálidos y húmedos, con un verano estable. El ciclo vegetativo se inició pronto, con una brotación buena e irregular (90,1 %), y un índice de fertilidad de 2,3 racimos/yema brotada. La floración se produjo en el mes de mayo y fue muy rápida, gracias a las condiciones meteorológicas favorables, al igual que en el mes de junio el cuajado. Por el contrario, la situación a principios de verano, con alta humedad y temperaturas mínimas elevadas, hicieron crecer la vegetación rápidamente, obligando a realizar labores de poda y aclareos para mejorar la ventilación del fruto.
La vendimia, comenzó a primeros de septiembre con un estado higiénico y de maduración de la uva óptimos. La uva entró en las bodegas en un perfecto estado de higiene y sanitario y con una buena calidad. En total, se recogieron 47.5 millones de kilos de uva en una vendimia que se puede calificar como “tranquila y ordenada”.
Serantes, en su intervención, destacó la importancia de “la perseverancia y el amor por lo que hacemos. Con todo ello, venimos cada año a mostraros el resultado de nuestro trabajo en forma de Calificación de la Añada”, indicó.










