El fallo del Supremo sobre el registro único devuelve a más de 400 pisos turísticos al mercado en O Salnés
El mecanismo dejó a cientos de VUT sin poder anunciarse en las plataformas en el último año

El registro único de arrendamientos de corta duración que anuló hace unas semanas el Tribunal Supremo tuvo un impacto directo en la oferta de plazas turísticas en O Salnés. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ponía en marcha hace cerca de un año, el 1 de julio de 2025, este mecanismo, a través del cual se notificaron el pasado mes de septiembre hasta 423 viviendas de uso turístico (VUT) “ilegales” en la comarca al no cumplir con los “requisitos legales” y que, por ello, debían ser retiradas de las plataformas digitales. En el conjunto de Galicia eran 2.640 y esa abultada cifra creció, incluso, hasta las 3.829 VUT en febrero de 2026. Un importante número de viviendas que no pudieron ser anunciadas a través de las plataformas digitales —como Airbnb, Idealista o Booking, entre otras— en los últimos meses y que, tras el fallo del Supremo, tendrán ahora vía libre para volver al mercado y a los canales de comercialización sin enfrentarse a sanciones.
La sentencia consideró así que el Estado carece de competencias para establecer una regulación de un registro nacional que “se superpone a los registros autonómicos existentes con respecto a la inscripción de inmuebles destinados a arrendamientos turísticos”, dejando así sin efecto la medida, que provocó un impacto económico importante entre los propietarios afectados durante el año en que estuvo en vigor.
En este sentido, en el caso de O Salnés, al menos, le fue revocada la petición para integrarse en este registro estatal a 423 viviendas, situándose incluso Sanxenxo como el segundo municipio de la provincia con mayor número, solo por detrás de Vigo, con 196. A la localidad la seguían Vilagarcía (72), O Grove (65), Cambados (36), Vilanova (21), A Illa (15), Meis (8), Meaño (5) y Ribadumia (5). A esta lista se incluyeron más pisos en un nuevo listado publicado por el Ministerio en febrero, pero que se limitaba a comunidades autónomas y no ofrecía datos por municipios. Además, en el caso de Ulla-Umia fueron 49 las viviendas retiradas de las plataformas, liderando Caldas con 43, debido, especialmente, a la influencia del Camiño.
Más de cinco millares de VUT
Cabe destacar, no obstante, que ni siquiera la mayoría de VUT registradas en la comarca habían dado el paso de solicitar ante el Ministerio la integración en este registro estatal. Así, en septiembre del año pasado había 5.654 viviendas de uso turísticas inscritas en el Rexistro de empresas e actividades turísticas de la Xunta de Galicia en O Salnés, liderando Sanxenxo con 3.240. Sin embargo, a esas mismas alturas, el registro estatal solo contemplaba 2.195 viviendas y otras 423 que lo habían solicitado —y que habían siendo revocadas— en el conjunto de la comarca, siendo así menos de la mitad de las que contabilizaba el gobierno autonómico.
Así, propietarios de estos más de dos mil inmuebles asumieron gastos en trámites, asesoría y adaptación documental para realizar esta solicitud y poder mantener sus anuncios en las plataformas digitales. Una circunstancia que reivindican ahora gobiernos autonómicos y asociaciones como Aviturga, que instó a los propietarios gallegos a reclamar los 60 euros cobrados por las tasas para obtener el código único de registro que exigió el Gobierno.
Asimismo, el colectivo de propietarios gallego vio en la medida del Gobierno central una herramienta para argumentar una campaña que desacreditaba a las viviendas de uso turístico, además de crear “incertidumbre” entre los propietarios, que provocó que decidieran no comercializar sus inmuebles “durante meses”.
Pese a ello, lo cierto es que las VUT no han dejado de crecer en la comarca en los últimos años, así en este mes de junio el registro de la Xunta contabiliza ya 5.674 viviendas de este tipo, 90 más que el pasado ejercicio y más de 2.000 más que hace apenas tres años. Un crecimiento que se ha registrado en todos los municipios salinienses, pero que es aún más acusado en Sanxenxo, Vilagarcía y O Grove, cuyos números siguen creciendo año a año y mes a mes de forma notoria. Una circunstancia que se confronta con la falta de vivienda de larga duración fuera de la temporada escolar, lo que obliga ya a las inmobiliarias a establecer incluso listas de espera de demandantes.










