El negocio de la belleza: O Salnés cuenta con 445 personas autónomas dedicadas a la estética
La mayor parte son mujeres pero cada vez crecen más los establecimientos de peluquería y moda para hombres

El negocio de sentirse bien y de aparentarlo hace tiempo que se deja también ver en la economía y en la creación de empleo. Las clínicas estéticas, los establecimientos para el cuidado de uñas, las peluquerías o aquellos locales en los que ofrecen tratamientos corporales están desde hace tiempo a la orden del día en la comarca de O Salnés. De hecho, son 445 autónomos los que están dados de alta en el epígrafe de estética, que abarca también aquellos profesionales que se dedican al maquillaje y preparación mortuoria en los tanatorios, así como otros servicios. Es un sector que está claramente dominado por mujeres.
Así, de los 445 personas empleadas por cuenta propia que están dadas de alta en el epígrafe de la estética, 342 son mujeres. Constituye, por tanto, un 76 por ciento de emprendimiento femenino en el campo de la estética, pero también son cada vez más los hombres que dan el paso en el mundo de los cuidados y la belleza.
Por municipios, Vilagarcía es de lejos el que cuenta con un mayor número de autónomos dedicados a la estética. Suman un total de 138, un número que no ha ido variando demasiado en los últimos tres años. De hecho, el ligero bajón que se produjo el año pasado (cuando pasó de 135 a 133) se compensó en estos inicios de 2026 (los datos son actualizados a febrero).
Le sigue en la lista Sanxenxo, con 67 autónomos dedicados a la estética, además de Vilanova (53), Cambados (49) y O Grove (47). Las localidades salinienses en las que el negocio de la estética tiene una menor influencia son A Illa (16), Meaño (22) y Meis (24). Desde 2023, son cifras que apenas han variado, demostrando la estabilidad del sector.
Una tendencia general
Lo cierto es que es una tendencia en la que la comarca de O Salnés no está al margen de la evolución estatal. En España, la industria cosmética está en auge y, durante los últimos cuatro años, pasó de contribuir el 0,9 al 1,03% del PIB, además de facturar miles de millones de euros. Una cifra que se disparó tras el confinamiento. Ya durante los peores meses del covid, se reveló la importancia del autocuidado. Una vez que las restricciones permitieron recuperar la actividad, la industria de la estética disparó sus ganancias. De hecho, en solo tres años creció más que en toda la década anterior. También en Galicia, donde muchos apuestan por emprender en el marco de una franquicia.
Un crecimiento, el de los negocios dedicados a la estética, que también se deja ver en el sector inmobiliario, ya que cada vez son más los bajos que se destinan a este uso. La última de las modas en llegar a O Salnés fue la de las uñas vietnamitas, que cuenta con un negocio de reciente creación en Vilagarcía. En esta localidad, la gran variedad de peluquerías que existen se puede ver ya solo en el entorno de Rodrigo de Mendoza, una de sus principales arterias, donde son seis los establecimientos de este tipo, situados a escasos metros. En los últimos años, no solo han cambiado las modas y tendencias, sino también los hábitos y necesidades.
Si antes era impensable acudir a cortar el pelo sin cita, ahora hay negocios en los que directamente es imposible hacerlo. Son los conocidos como “low cost”, en los que hay que acudir directamente y esperar a que te toque turno, caracterizados por la rapidez como un valor añadido, para las personas con prisa.
Es una tendencia que no solo llegó a las peluquerías para mujeres, sino también a las barberías, otro de los negocios que en los últimos años ha crecido de forma considerable en la comarca y, en concreto, en Vilagarcía.
Congreso en Vilagarcía
No es solo lo relativo a la estética, los nuevos nichos de mercado son, de un tiempo a esta parte, también la salvación del trabajo autónomo. Así lo detectan también desde UPTA que, además de clínicas de belleza o peluquería, apunta a otros sectores, como el de los profesionales laborales o los establecimientos relacionados con las nuevas tecnologías, así como con la educación y la sanidad. La entidad que preside Eduardo Abad Sabarís lleva tiempo abordando la rotación de los negocios- la apertura y cierre, algunos en apenas unos meses- como uno de los principales problemas del trabajo autónomo. El otro, es la falta de relevo generacional, algo que también se deja ver en O Salnés, donde establecimientos con una larga trayectoria echaron el cierre por jubilación de su titular.
Precisamente este será el tema que se abordará en el II Congreso de Relevo Generacional que UPTA organiza en Vilagarcía. Se celebrará el 14 y el 15 de abril y, por el Auditorio, pasarán el alcalde, Alberto Varela; la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, su secretario de Estado, el vilagarciano Joaquín Pérez; los conselleiros José González (Emprego) y María Jesús Lorenzana (Industria); el presidente de la Diputación, Luis López, y otros representantes de la política estatal, autonómica así como de organizaciones sindicales y empresariales, así como especialistas en economía y sociología, entre otros.
Analizarán aspectos como los incentivos fiscales y las ayudas para la continuidad empresarial y contra la despoblación; las políticas públicas para la atracción de talento pero también el reto migratorio y su papel en el relevo generacional. Está dirigido, por un lado, a personas autónomas próximas a jubilarse y, por el otro, a estudiantes de Formación Profesional, entidades financieras y escuelas de negocio
Mike Rodríguez: "Muchos suben a redes sociales cortes que no tienen ni pies ni cabeza"
Las barberías no son precisamente un negocio nuevo, sino que sientan sus orígenes en la Antigüedad y así ha trascendido también a través del cine y la literatura. Sin embargo, en los últimos años el giro de guión fue importante con respecto a este tipo de establecimientos. No solo en los servicios que ofrecen, mucho más allá de una brocha de afeitar o un corte de pelo, sino también en lo referente a la propia imagen del establecimiento.
Puede comprobarse en las calles de Vilagarcía, donde la apertura de nuevos negocios de este sector deja ver una estética rupturista, e incluso cercana a la de un local hostelero. De hecho, más de uno ofrece al cliente tomar algo.
Uno de estos negocios es el de Mike Hair Studio, que desde hace cuatro años está situado en Romero Ortiz, aunque antes ya funcionó en Clara Campoamor. Desde entonces, la evolución fue notable. “Antes era sobre todo la mujer la que iba. Ahora el hombre empieza a demandar mucho más. Fue algo en corto plazo”, explica Mike Rodríguez, gente del establecimiento al que acuden personas de todas las edades. “Atendemos desde bebés a gente con 80 o 90 años”, explica el peluquero. Otro cambio de comportamiento se detecta en la periodicidad con la que acude la clientela. “Hay clientes que vienen todas las semanas”, explica Rodríguez, que ya desde la adolescencia tuvo claro que se quería dedicar al sector de la belleza. “Dudaba entre la ropa y el pelo, pero al final me decanté”, recuerda.
El negocio funcionó desde el primer momento. De hecho, el traslado a Romero Ortiz vino motivado por la necesidad de contar con más personal. Desde entonces, han ido adaptándose a las tendencias y modas, en constante actualización. En estos momentos, entre los adolescentes está muy demandado el corte mullet, con las patillas más rebajadas. Más largo y “bastante texturizado” es el mod cut, que tiene entre sus máximos exponentes a uno de los actores del momento, Jacob Elordi, y que también es muy demandado en la esquina de Romero Ortiz. Menos de moda están las barbas. “Ya desde el covid. Como empezaron a molestar por culpa de las mascarillas...”, explica Rodríguez, que apunta que lo que se pide ahora es tipo italiana. Todo ello está muy vinculado a las redes sociales que, apunta el empresario vilagarciano, tienen efectos muy negativos: “Muchos suben cortes de pelo que no tienen ni pies ni cabeza para ganar visualizaciones, pero al cliente no le va a quedar bien”. Por ello es tan importante contar con un profesional de confianza








