
Vilanova de Arousa celebró hoy el día más grande de su Carnaval, el desfile del Momo, que tradicionalmente pone el punto y final a los actos de estas fiestas en la comarca de O Salnés. Según cifras de la Policía Local vilanovesa, que coordinó el dispositivo especial de seguridad, las calles del centro urbano, por donde a media tarde pasó el multitudinario desfile, concentraron a más de 30.000 personas para ver esta comitiva carnavalesca.
En ella desfilaron unos 1.800 participantes, en diferentes grupos y comparsas, presididas por la carroza central, que desveló hacia las cinco de la tarde la identidad del muñeco satírico de este año y el tema central. Se trataba de una representación de Nicolás Maduro y su detención por Estados Unidos, una temática que dio lugar a numerosos guiños en clave de humor, vestido el muñeco con traje naranja de presidiario y esposado a las rejas de la “penitenciaría de Aguantamono”. La organización contó un total de 42 carrozas que formaron parte del desfile, que terminó en una gran fiesta de Carnaval.
Animación e incidencias
La parte de la animación volvió a contar como maestro de ceremonias a Xacobe Pérez, junto a Pepo Suevos, y diferentes charangas y grupos populares de música.
Pese al numeroso gentío, fuentes participantes en el operativo de emergencias únicamente destacaron la atención a una mujer que sufrió un mareo, en todo caso, nada que pareciese grave. La Policía Local, en coordinación con Protección Civil y 061, volvió a supervisar el operativo desde una sala de emergencias y dispuso también de otros medios técnicos como la vigilancia por dron.

El dispositivo de tráfico blindó de nuevo el centro urbano, reservando varias e importantes bolsas de aparcamiento en los lugares ya habituales.
Volvió a destacar el servicio puesto en marcha en los últimos años por la Policía Local, con zona de estacionamiento junto al Jardín Umbrío reservado a familias con bebés o a quienes trasladasen a personas con movilidad reducida. Para hacer uso de este fue necesario reservar telefónicamente.
El Momo puso así punto y final a un programa de Carnaval en Vilanova que este año innovó con una novedosa fiesta de ambientación tropical, en el pabellón-multiusos. En este escenario, una semana después, tuvo lugar también una tarde de disfraces y animación especialmente pensada para los más pequeños, donde no faltaron las atracciones hinchables ni los talleres de pintacaras.







