El pabellón de Xil se moderniza con placas solares y aerotermia
La Xunta financió con 120.000 euros el 80% del coste de esta actuación, que permite mejorar la eficiencia energética

El pabellón de Xil mejora su eficiencia energética con la ejecución de un proyecto que lo ha dotado de placas fotovoltaicas y de un sistema de climatización por aerotermia, además de la renovación de las luminarias. Los resultados de la actuación fueron inspeccionados hoy en una visita del alcalde, Carlos Viéitez, y el delegado de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, ya que la administración autonómica financió el grueso de la actuación.
De esta forma, la Xunta de Galicia aportó 120.000 euros para esta obra, lo que supone el 80% del coste total de los trabajos.
El proyecto contó con tres frentes principales, todos ellos orientados a la consecución de una reducción de los consumos energéticos, abaratando tanto las facturas imputables al gasto corriente como reduciendo la huella de carbono.
Las tres mejoras
Una de las actuaciones incluyó la instalación de las mencionadas placas solares o fotovoltaicas. Con esto, valoran desde el gobierno gallego, se espera reducir “significativamente” el “gasto enerxético e a pegada de carbono do edificio”.
Además, ya no es necesario contar con el uso de los antiguos equipos portátiles de gas propano que se utilizaban para elevar la temperatura en estas instalaciones deportivas.
Bomba de calor
Ahora, el pabellón dispone de un nuevo sistema de aerotermia, a través de una moderna bomba de calor que permite obtener unas más eficientes condiciones de regulación de temperatura, con un consumo menor.
Finalmente, la tercera actuación incluyó la instalación de un sistema de iluminación eficiente, “capaz de axustarse de forma automática á cantidade de luz natural existente en cada momento”, indican desde el ejecutivo autonómico.
Durante su visita, Agustín Reguera subrayó la importancia de continuar apostando por la modernización de instalaciones como estas y por potenciar y conseguir así “edificios máis eficientes enerxéticamente”.
Este objetivo, destacó, se sigue “non só para diminuír os gastos correntes dos concellos, senón tamén para reducir o seu impacto ambiental”.






















