
El conjunto arquitectónico de garzas que, actualmente, corona la rotonda de Beiramar, tras haberlo trasladado desde la zona de O Bao, ha sido objeto de un nuevo acto vandálico. Y es que, durante la jornada de ayer fueron muchos los vecinos y vecinas del municipio que se sorprendieron al ver que faltaba una de estas piezas fabricadas en acero inoxidable por el artista Paparolo.
Esta no es la primera vez que estas obras sufren un ataque ya que, sin ir más lejos, a principios de este año, una de estas garzas apareció con la cabeza decapitada.
Inicialmente las piezas que formaban el conjunto eran una docena y fueron colocadas en la rotonda central del itsmo de A Lanzada, pero los constantes destrozos provocaron que el gobierno local decidiera reubicarlas, primero en un pequeño jardín cercano a la Praza de O Corgo y, posteriormente, a su localización actual, la rotonda de Beiramar que se encuentra en pleno centro del municipio.
Lo cierto es que los actos vandálicos en O Grove han sido una constante durante los últimos meses. A la desaparición de esta escultura hay que sumar, por ejemplo, las pintadas aparecidas en en la Aldea de los Grobits o las que se realizaron el pasado mes de julio en la capilla del cementerio municipal.













