El alcalde y las colareiras de A Toxa coinciden en reunirse y acotar el área de venta
Una de las artesanas publicó un video en redes sociales en el que denunciaba encontrar coches aparcados en su lugar de trabajo

El alcalde de O Grove, José Cacabelos y las colareiras de A Toxa, coinciden en la necesidad de mantener una reunión para establecer y organizar los espacios en los que las artesanas colocan sus puestos en la isla.
Esta cuestión viene motivada tras la publicación de un video en redes sociales por parte de una de las colareiras, Patricia Bea Dopazo, en el que expone una situación a la que estas trabajadoras se enfrentan desde hace tiempo: “Hoxe non podo montar o posto porque hai coches aparcados no sitio que nos toca”, declaraba, señalando que “este é un problema co que levan lidando as colareiras desde moito antes de que eu tivera o carnet para vir aquí”.
En el video, Dopazo explica que en la isla hay cuatro zonas establecidas para que las artesanas puedan colocar sus puestos, las cuales no están señalizadas, y en una de ellas en concreto se encuentran vehículos estacionados constantemente. “Xa non sabemos que facer, porque falaron co Concello mil veces para que se marque ao igual que se fai cos mercadillos”.
Ante estas declaraciones, Cacabelos admite que sería conveniente mentener una reunión con las colareiras para delimitar de mejor manera los espacios destinados a su labor, aunque recuerda que “no seu momento falouse de que tiñan que ir máis polas beirarrúas que polas rúas” y que esta cuestión dependió siempre de su autoorganización.
En esta línea, declara que, además de reunirse, una de las primeras tareas que debería hacer el Concello es tomar medidas de las mesas de las colareiras –que deben tener un tamaño determinado– y revisar la organización de los grupos para, posteriormente, poder asignar adecuadamente sus espacios.
“De cara ao inverno si que podemos xuntarnos con todas as colareiras”, declara Cacabelos, apuntando además que el año que viene toca renovar sus licencias para poder ejercer.
Por su parte, las colareiras se muestran de acuerdo con la propuesta de mantener una reunión y gestionar esta cuestión de una vez por todas. Inciden en que el principal problema se da en uno de los espacios, pero que “nese sitio leva varios anos habendo conflito” y que fueron repetidas las veces en las que se le trasladó al Concello la necesidad de pintarlo, pero “sen éxito”.











