
La Corporación municipal se comprometió, en el Pleno celebrado el miércoles, a redactar una ordenanza propia para el uso del auditorio. La moción, presentada por el BNG salió a delante con los votos de los nacionalistas y Esquerda Unida y la abstención del grupo del gobierno (PSOE) y el PP.
Anselmo Noia, portavoz del BNG, justificaba la necesidad de esta normativa por considerar al auditorio una infraestructura “fundamental” para la vida cultural, social y vecinal y carecer, actualmente, de un reglamento adaptado a sus características específicas.
Entre lo más destacado que deberá incluir esta nueva ordenanza -que según detalla la moción hay un plazo de seis meses para elaborarla- serán criterios “objetivos y transparentes” para la asignación del auditorio, basados, entre otras cosas, en el interés social y cultural de las actividades o en la antigüedad de las solicitudes.
La propuesta de los nacionalistas incorporaba -y en este punto todos los partidos estuvieron de acuerdo- publicar a través, por ejemplo, de la página web del Concello, un calendario de reservas para conocer las fechas en las que el espacio estaría ya guardado para la celebración de un evento. Esta opción, desde Esquerda Unida, la ampliaron al resto de locales municipales, como pueden ser, la casa de la cultura o, por ejemplo, las bibliotecas.
Otro de los temas sería la contratación de un conserje, para la apertura y cierre y el mantenimiento del espacio, así como de un técnico de sonido. Este punto, señalaron desde el gobierno, pasaría por aprobar el Presupuesto y la RPT.










