O Grove propone aplicar una tasa turística de uno a 2,5 euros según hospedaje
El Concello presentó un borrador de la ordenanza a grupos, empresarios y asociaciones de la localidad

El Concello de O Grove quiere ser el primero de Arousa en aplicar una tasa turística a los visitantes que pernocten en sus establecimientos.
Su idea es cobrar entre un euro y 2,5 por persona y día, dependiendo del hospedaje que escojan a la hora de visitar el municipio. Así, como se detalla en la memoria presentada a diferentes grupos, empresarios y asociaciones de la localidad, el propósito es que las personas que se hospeden en un hotel de 5 estrellas superior, 5 estrellas o 4 estrellas superior paguen 2,5 euros, aquellos que pasen la noche en un hotel de 4 estrellas, 3 estrellas superior, 3 estrellas o 2 estrellas superior, dos euros y 1,5 euros aquellos turistas que duerman en un hotel de 2 estrellas, 1 estrella superior, 1 estrella o en una pensión.
Los visitantes que lleguen a O Grove y escojan una vivienda de uso turístico para pasar sus vacaciones tendrían una tasa de dos euros y, por último, los que pernocten en albergues, campamentos de turismo, establecimientos de turismo rural o viviendas turísticas y apartamentos turísticos, tendrían que pagar tan solo un euro.
La justificación
Desde el Concello de O Grove, con su alcalde al frente, José Cacabelos, defienden desde el 2024 -año en el que se hizo efectiva la ley para crear este impuesto sobre las estancias turísticas en Galicia - la necesidad de que la localidad cuente con esta tasa para compensar el impacto que los visitantes tienen sobre el territorio.
Así mismo, desde el primer momento que presentó la posibilidad, Cacabelos indicó que este nuevo impuesto municipal no tiene como objetivo disminuir el turismo en O Grove, sino ayudar a mejorar las infraestructuras y, por lo tanto, ofrecer un mejor servicio a las personas que llegan al municipio, sobre todo, en los meses de verano.
Los motivos que señalan, por tanto, para la imposición de este impuesto son que la localidad meca “recibe anualmente un volume significativo de visitantes que, aínda que constitúe un dos principais motores económicos do municipio, tamén xera unha presión sobre os servizos públicos municipais e infraestructuras”. Y añaden que la multiplicación de la población en determinadas épocas del año supone costes adicionales en servicios como la limpieza viaria, la gestión de residuos, la seguridad o el mantenimiento de los espacios públicos.
Con esta propuesta de ordenanza, cuentan, buscan “regular a recarga municipal” y un 80% de los ingresos -tal y como marca la ley- invertirlos en acciones que ayuden a promocionar el destino de O Grove como un referente de calidad y contribuir a la desestacionalización turística. Como ideas concretas, el gobierno local señala la mejora de las infraestructuras turísticas o, por ejemplo, la preservación del patrimonio natural y cultural del municipio.
De aprobarse el borrador presentado por el gobierno local a los diferentes agentes afectados, tal y como detalla el documento, se procedería a la constitución de una comisión de asesoramiento y seguimiento de la implantación del recargo sobre el impuesto a las estancias turísticas. La propuesta que hace el Concello es que este grupo esté formado por dos representantes del mismo, uno de la Asociación Empresarial de hosteleiros de O Grove y otro de asociaciones vecinales.
Entre las funciones que tendría esta comisión estarían la de asesorar sobre la aplicación de la tasa, llevara a cabo el seguimiento de la aplicación del impuesto conociendo los datos de ocupación o el número de plazas turísticas que presenta la localidad o aprobar el informe del impacto de la recaudación.
En el borrador, se indican otros muchos detalles sobre la aplicación de la tasa. Por ejemplo, aquellas personas que quedarían exentas de pagarla: hombres y mujeres que se encuentren en la localidad por motivos de salud, deportistas federados que acudan a una competición o personas que se encuentren en O Grove por causas de fuerza mayor, entre otras. Otro punto que se expone es que serán los propios establecimientos los que tendrán que cobrar esta tasa y, posteriormente, presentar al Concello las cuentas.
Voces en contra
Tal y como sucedió la primera vez que desde el Concello se expuso la idea de aplicar la tasa, hoy en día continúa habiendo voces contrarias a la imposición de este nuevo impuesto municipal. Este es el caso, por ejemplo se encuentran la Asociación de Empresarios Grovenses de Bens e Servizos (Emgrobes) o la Asociación para la Promoción Meca do Turismo (Aprometur).
Los primeros consideran que, desde el Concello, no se están estudiando otras vías de financiación y que parece que quieren “darle para delante” sí o sí a la tasa turística. La agrupación de empresarios de la localidad indican que no estarán a favor de este impuesto hasta que se pueda “justificar que no hay otra alternativa y que el 80% de lo recaudado con la tasa se va a dedicar al sector turístico”.
Por su parte, los socios de Aprometur, también se muestran contrarios a la implantación de la tasa turística en O Grove. Y justifican esta posición indicando que el turismo en la localidad es muy estacional y que los picos intensos se concentran únicamente “en poucas semanas ao ano”, que la imposición de este impuesto restaría competitividad a la localidad frente a otros municipios ya que, actualmente, en Galicia solo se aplica en las ciudades de A Coruña y Santiago de Compostela.
De la misma manera detallan que poner en marcha la tasa turística implicaría una gran carga administrativa, tanto para el Concello como para los diferentes establecimientos turísticos.
Para Aprometur, antes de querer cobrar a las personas que pernocten en O Grove, el estudio que tiene que hacerse por parte del Concello debe ser más detallado e incluir, por ejemplo, cuáles son los costes reales de la llegada del turismo y conocer, verdaderamente, a qué se dedicará la recaudación, especificando las infraestructuras o servicios que se verían beneficiados.
Ambas asociaciones coinciden en que, desde el gobierno local no hay un análisis de las alternativas a la imposición de esta tasa y de las consecuencias que tendría el comenzar a cobrarla. Desde Aprometur, por ejemplo, cuentan que en O Grove lo que se tiene que buscar es estabilidad, desestacionalización y apoyo al alojamiento reglado, y añadir este impuesto “pode ir na dirección contraria ao obxectivo de ampliar días de actividade”.
Por último, la asociación para la promoción del turismo meco indica que algunos focos de turismo que provocan problemas reales y no se están atajando es el incremento de la oferta de alojamientos no reglados, el aumento sin orden de la llegada de autocaravanas o la multitud de segundas residencias.







