Las garzas de la rotonda de Beiramar sufren un nuevo acto vandálico al aparecer una decapitada

El vandalismo ha vuelto a poner el foco en el conjunto escultórico de garzas que actualmente se erige en la rotonda de Beiramar, tras reubicarse desde O Bao hace ya más de una década por los ataques que una y otra vez venían padeciendo. Así,el conjunto creado por el artista Paparolo para O Grove con un grupo de garzas y flamencos de acero inoxidable ha sufrido un nuevo ataque vandálico, tras aparecer uno de los animales con la cabeza decapitada.
Lo cierto es que los actos vandálicos son ya una constante en la comarca y concellos como el de Cambados ya han levantado la voz por desperfectos y robos de mobiliario en sus miradores y parques. Pero en el caso de las garzas de O Grove es ya algo recurrente. Inicialmente eran una docena las que se colocaron en la rotonda central del istmo de A Lanzada, pero los ataques y destrozos eran constantes, por lo que el gobierno municipal decidió reubicarlas; primero, en un pequeño jardín cerca de O Corgo, para posteriormente trasladarse a las dependencias de la Cofradía y, finalmente, a la rotonda de Beiramar, en pleno centro del municipio.






















