Silencio administrativo sobre el puesto del pulpo a días del Marisco
El malestar continúa y los participantes critican el “favoritismo” a los acuicultores en las bases del concurso

A falta de cuatro días para que arranque la Festa do Marisco, el Concello de O Grove no se pronuncia sobre la adjudicación de dos de los puestos que quedaban a la espera: el pulpo y la xiba. Aunque el pasado viernes se celebró una mesa de contratación, el gobierno local no ha anunciado por el momento la resolución de estos dos lotes, que quedaron inicialmente sin adjudicar y fueron sacados a licitación urgente.
Esta falta de claridad ha generado malestar entre algunos de los participantes, que denuncian irregularidades en el proceso y critican las bases de la licitación. Uno de los aspirantes al puesto de la navalla, el propietario de la Taperia Morriña Asador, relata la confusión de la que fue testigo y que lo dejó fuera del lote por unas bases que considera “inadecuadas” al priorizar el papel de los acuicultores.
“La puja económica la gané yo, pero al ser acuicultores, ellos recibieron dos puntos extra y se llevaron el puesto”, asegura.
Además, este mismo participante denuncia que el sistema favorece a los productores frente a los cocineros. “Los que cultivan marisco pueden pujar al mínimo y aun así ganar”.
En el caso del pulpo, la situación es especialmente delicada. Se trata de uno de los productos estrella de la fiesta y el que más beneficio genera al Concello. Sin embargo, su elevado coste y la obligación de incluir una tabla conmemorativa como parte del servicio lo convierten en un lote poco atractivo para los concesionarios.
Ante la falta de propuestas, el Concello se vio obligado a abrir un nuevo procedimiento que permite contactar directamente con empresas y abrir un proceso de negociación. “Esto significa que no se pueden modificar las condiciones sustanciales del pliego, pero sí es posible negociar otros aspectos”, explicaba el alcalde de O Grove, José Cacabelos.
Sin embargo, en estas negociaciones muchos buscaron un mayor beneficio, y algunos de los stands ya adjudicados no lo cosideraron justo, lo que generó tensiones e incluso amenazas de renuncia, como ocurrió con el puesto del berberecho.
El Concello llegó tarde
El propietario de la Taperia Morriña Asador también criticó que, pese a conocerse de antemano que este año salían todas las concesiones, los plazos fueron muy ajustados. “Otros años no hubo tantos problemas. Ahora, con pujas mínimas del 30%, cada año se obliga a subir aún más, y eso favorece al Concello pero ahoga a los participantes”, sentencia.
El alcalde, por su parte, reconoce que buena parte de los problemas actuales se deben a que la publicación de las bases llegó tarde.“Yo mismo habría querido tener esto resuelto en junio”, declara, pero por el momento no se pronuncia ante la resolución de uno de los puestos más relevantes y más polémicos de esta edición de la Festa do Marisco: el pulpo.











