El colegio plurilingüe ‘A Milagrosa-Josefa Sobrido’ de Oleiros homenajea y despide a sus monjas después de 107 años
El patio del colegio plurilingüe ‘A Milagrosa-Josefa Sobrido’ albergó en la soleada tarde de ayer un acto de emotivo homenaje a la monjas de la congregación de las Hijas de la Caridad por sus 107 años de servicio a la parroquia de Oleiros. E evento también se convirtió en la despedida de todas ellas, de las que media docena aún quedaban en el lugar, pero cuyas vidas tomarán a partir de ahora nuevos rumbos lejos del centro educativo en esa zona del rural ribeirense en la que han pasado gran parte de sus vidas, y cuya huella quedará para siempore en la parroquia y en "os corazóns" de la gente.
Esta reconocimiento estuvo motivado en la decisión del Arzobispado de Santiago de Compostela, que en el acto estuvo representado por el arzobispo Francisco José Prieto, y de la Provincia España Norte de las Hijas del a Caridad, de San Vicente de Paúl, para el cambio de titularidad del colegio 'A Milagrosa', con el objetivo de que pase a integrarse en la Fundación Ultreia.
Promotores
Fueron la comunidad educativa del colegio y la Asociación de Devotos da Medalla da Virxe da Milagrosa los que, con colaboración municipal, organizaron un acto de reconocimiento a esa hermanas que tomaron el legado de Josefa Sobrido en el año 1918, cuando cedió el terreno e inmuebles para destinarlos a la enseñanza de las niñas de la parroquia. Durante la introducción del acto se llegó a definir como un "encontro", y acto seguido tuvo lugar la actuación de Laura, alumna que este curso acabó la ESO, que interpretó 'Madrigal de Gaubert' con la flauta travesera. A su conclusión se proyectó un video realizado por Ramón Aliseda y narrado por su hija Carmen, exalumna del centro educativo, que junto a un amplio grupo de voluntarios expresaron unas palabras llenas de gratitud y esperanza hacia esas mujeres "que fixeron unha labor inigualable no noso entorno".
Después de la emisión de ese trabajo audiovisual, una representación de todos los presentes que estaban tomaron la palabra y transmitieron palabras y sentimientos de toda una comunidad que estuvo bajo el amparo de las hermanas de las Hijas de la Caridad durante 107 años. Así, Herminia Pouso habló en nombre del ayuntamiento, Isa lo hizo en nombre de la parroquia como colaboradora en las actividades relacionada con la Virxe Milagrosa y de la iglesia; María habló en nombre del profesorado, que ahora será el encargado de seguir una "labor encomiable" al servicio de los más necesitados; Carmen Aliseda habló en nombre de los miles de jóvenes que pasaron por sus aulas y expresó lo vivido en estos años, y, por último, las alumnas Amara y Nayara, que siguen en el centro y que ven a diario los valores transmitidos desde los tres años, fueron viendo cómo se iban formando en personas íntegras e con gañas de aportar cousas á sociedade".
Calma y reflexión
Se llegó a una pausa musical con una llamada a la calma y la reflexión para escuchar los sonidos de una guitarra a la manos de Diana, una exalumna del colegio y que interpretará "Romance anónimo". A ello siguió la donación al colegio de una placa de piedra realizada por Juan Francisco, y que fue inaugurada por el arzobispo, para reconocer la labor de esas hermanas y que nunca se las olvide y perdure en el tiempo "como un grupo de mulleres que deron a súa vida polos demáis desde 1919 ata hoxe". Durante el evento también participó el coro parroquial, al que se sumaron antiguos componentes y alumnos y exalumnos del colegio.
La alcaldesa, María Sampedro, destacó la emotividad del día "polos seus 107 anos en Oleiros. 107 anos de servizo á comunidade, 107 anos de educación, 107 anos de implicación coa parroquia. Como di o refraneiro, 'é de ben nacidos, ser agradecidos' e, precisamente por tal motivo, estamos aquí todos para amosarlle o noso máis profundo aprecio e recoñecemento ás irmás desta congregación. Para todos os que estamos aquí, vós sodes veciñas e guías. Estamos falando de xeracións de ribeirenses que foron educados neste colexio, non só no plano académico, senón tamén no persoal a través dos valores que fostes quen de inculcar".
Sucesora
En este sentido, la primera edila tuvo palabras de reconocimiento para la Fundación Ultreia, que ahora asume el testigo y que "ábrese un novo sendeiro para este centro que auguro que será todo un éxito e que, para tranquilidade do profesorado e familias, garante a continuidade do proxecto educativo, pastoral e social. E iso tamén é unha tranquilidade para nós como representantes do Concello de Ribeira, porque sabemos que os nenos e nenas poderán seguir neste colexio, en boas mans, e que se preserva a identidade e o proxecto marcado". Así, la Administración local hizo entrega de una placa individual de agradecimiento a sor Agustina, sor Alicia, sor Carmen Puga, sor Carmen Bugallo, sor Rosa Cabo y sor Rosa María.
Posteriormente, se ofició una misa solemne, especial y emotiva, que estuvo presidida por el arzobispo compostelano, Francisco José Prieto, junto con el diácono Ignacio José Delgado y los sacerdotes Alfonso, Sidonio, Silvestre y Juan Manuel. Así, los asistentes al acto de homenaje se desplazaron a continuación en procesión portando la imagen de la Virxe Milagrosa -está llena de simbolismo, ya que perteneció a las hermanas, generación tras generación y que estaba en un oratorio comunitario, y ahora la donaron a la parroquia para que el recuerdo de esa comunidad no se olvide- hasta la iglesias parroquial para el descubrimiento de la escultura en granito, de la autoría de José Caamaño, en honor a las Hijas de la Caridad, consistente en el reverso de la medalla de A Milagrosa con la palabra 'Gracias', y que incluyó el depósito de un centro floral elaborado por la propia parroquia en el panteón del cementerio donde descansan los restos de las hermanas fallecidas. Finalmente, los asistentes participaron en una cena de confraternidad.










