La junta local de Ribeira de la Asociación Española Contra el Cáncer inicia una nueva singladura tras una exitosa 8ª Travesía a Nado Illa de Rúa
Álvaro Gómez Cardesín, del Club Natación Coruña, y Rosalía García Míguez, del Club Natación Cidade de Santiago, recibieron como ganadores absolutos reproducciones del faro de Rúa de Abraham Benítez
La disputa de la 8ª Travesía a Nado Illa de Rúa, que se disputó este domingo entre los cuatro kilómetros y medio que separan ese pequeño archipiélago y las instalaciones del Club Náutico Deportivo de Ribeira, fue la última actividad de María José Carreira al frente de la junta local ribeirense de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), a la que había llegado hace 28 años como secretaria y de la que fue su presidente en los últimos 12, y a la que relevó en el cargo María Jesús Paz.
De dar el discurso en su despedida se encargó el presidente de la Federación Galega de Natación, el también ribeirense Juan Carlos Brión, que es el director técnico de dicha prueba en aguas abiertas, para "agradecerche e recoñecerche unha traxectoria que deixa unha pegada profunda na asociación", en la que destacó su dedicación, compromiso y entrega durante tanto años "que é difícil de resumir en só unhas palabras todo o que lle aportaches a tantar persoas que atopamos en ti apoio, esperanza e acompañamento", para acabar reconociendo que "algunhas veces teño chorado contigo, María".
Brión destacó que la labor de Carreira como presidenta estuvo marcada por "a cercanía, a responsabilidade e unha enorme vocación; defendestes a importancia da prevención, da investigación e, sobre todo, do acompañamento a quen atravesamos un dos momentos máis difíciles da nosa vida". Ahondando en su palabras de reconocimiento, le dijo a la presidenta saliente que "puxeches tempo, ilusión e corazón en cada proxecto, convertindo á asociación nun espazo humano máis forte e con máis esperanza".
Despedida a una referente
Seguidamente, afirmó que muchas personas no conocen sus esfuerzos y los que realizan todos los componentes de la asociación, "pero si sentimos os resultados, como por exemplo esta travesía". Por todo ello, indicó que "hoxe non despedimos só a unha persoa, senón a unha compañeira, a unha amiga, a unha referente e a unha persoa que deixa un legado que seguirá vivo na asociación". "Susi, quédache un traballo grande para superalo, pero sei que tes un equipo enorme e deséxoche moita sorte nesta nova etapa", le dijo a la nueva presidenta.
Y remató dirigiéndole unas nuevas palabras a María José Carreira de que "sabemos que vas a seguir formando parte da AECC e tes todo o noso cariño", a lo que siguieron unos 40 segundos ininterrumpidos de aplausos mientras le hicieron entrega de un ramo de flores y de una placa conmemorativa.
Y de otros 20 segundos de aplausos siguieron las primeras palabras de la ya expresidenta: "Voume moi contenta de irme", a lo que agregó que es muy importante que en todas las entidades se renueven lo cargos. "Estamos un pouco anclados na sociedade e parece que cando un colle un posto que é para toda a vida, pero esto non debe ser así". Sobre la junta local de Ribeira de la AECC dijo que se trata de una asociación de utilidad pública muy importante en Ribeira, de la que destacó que "deixamos aberto un centro sociosanitario con todos os servizos gratuítos -psicólogo, logopeda y trabajador social- e in equipo de voluntariado incansable e un montño de actividades".
Mano derecha
En su despedida tuvo unas palabras para las que fueron sus compañeras de singladura y "despois de que eu fixen o que puide, agora tócalles a elas, que están un pouco máis liberadas de horario, continuar esta tarefa que empezamos hai 28 anos"; y también para su sucesora, pues dijo que "sei que Susi, que sempre foi a miña man dereita, saberá seguir con este traballo. Non pretendemos seguir crecendo moitísimo máis, pois con que manteñamos o que temos xa é importante. Temos actos de todo tipo e estamos moi orgullosos de chegar ata aquí".
Esas intervenciones tuvieron lugar tras la ceremonia de los podios, a los que se subieron el nadador más veterano, Alejandro Ros Rosillo, del Club Náutico de Vigo Rías Baixas, que a finales de julio cumplirá los 68 años;, y el nadador más joven de los 136 participantes que se echaron al mar -se habían inscrito 150-, que fue David Antonio Emilian Bacaoanu, perteneciente al Club Natación Riveira, que en un par de semanas cumplirá los 17 años.
Ventaja de 4 segundos
Este último fue el segundo en la categoría masculina, con un tiempo de 1 hora, 2 minutos y 20 segundos, por detrás del vencedor, que fue Álvaro Gómez Cardesín, del Club Natación Coruña, que le aventajó en cuatro segundo en la línea de meta, mientras que el tercero fue Héctor Collazo de Morais, del Aerobica Open Water, que invirtió 19 segundos más que el primero, y los tres recibieron sus respectivas placas de metacrilato. Pese a que todos los competidores destacaron la espectacularidad de la prueba, ninguno de ellos logró batir el récord de la misma no en hombre ni en mujeres, y ya han transcurrido varios años en que nadie mejora los 47 minutos y 9 segundos de la modalidad masculina y los 48 minutos y 27 segundos en mujeres.
Las tres primeras clasificadas en féminas fueron Rosalía García Míguez, del Club Natación Cidade de Santiago, con un tiempo de 1 hora, 7 mintuos y 14 segundos; seguida de Uxía Martínez García, de Arousaman, que invirtió 40 segundos más, y de tercera quedó la madrileña Alba Nájera Escudero, que en la pasada edición acabó segunda, y que esta vez completó la prueba en 1 hora, 17 minutos y 52 segundos, y que también recibieron sus respectivas placas de metacrilato. Los vencedores absolutos en las categorías masculina y femenina se llevaron también como obsequio las reproducciones realizadas por Abraham Benítez del faro de la Illa de Rúa. También se le tributó un reconocimiento a los cocineros solidarios Agustín Cadillo y Juan Antonio Ayaso.














