Un aparatoso accidente en la AG-11 a su paso por Palmeira acaba con dos conductores ilesos, daños en coches y cinco jabalíes fallecidos
El siniestro ocurrió a las cinco de esta pasada madrugada a la altura del kilómetro 36 de la calzada que une Ribeira con Padrón
La calzada de Ribeira a Padrón de la Autovía do Barbanza fue escenario, a la altura del kilómetro 36, en la parroquia ribeirense de Palmeira, cerca del límite con A Pobra, y en torno a las en torno a las cinco de la madrugada de ayer, de un aparatoso accidente de tráfico que, afortunadamente, se saldó sin heridos. Un taxi de BMW 520D, conducido por un boirense de 63 años, regresaba de hacer un servicio hasta la capital barbanzana cuando, al llegar al citado punto kilométrico se le cruzó delante una manada de jabalíes, a la que atropelló y acabaron muertos, algunos de ellos a varios metros de distancia. El coche se detuvo 300 metros más adelante con serios daños en su parte frontal. Instantes después, un Ford Focus, a los mandos de un ribeirense de 60 años, impactó con algunos jabalíes que quedaron desperdigados sobre la calzada, pero los daños materiales fueron pequeños y el conductor resultó ileso.
Fue el centro de emergencias del concesionario del vehículo el que activó la alerta en el Centro Integrado de Atención ás Emerxencias (CIAE) 112 Galicia, desde donde contactaron con el taxista, que en un primer momento le indicó que no podía salir del automóvil. Con la información facilitada, desde dicho servicio se avisó a Urxencias Sanitarias de Galicia-061, que movilizó una ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB), cuyo personal técnico de emergencias sanitarias realizó una evaluación de la posible víctima, que les manifestó que se encontraba bien, aunque no se libró de un buen susto, y recibió el alta voluntaria.
También se dio traslado de lo ocurrido a las dotaciones de guardia de los parques comarcales de Bomberos de Ribeira y de Boiro -estos últimos fueron anulados finalmente-, que se encargaron de comprobar las condiciones de seguridad del BMW 520D, que fue retirado por el servicio de grúa, mientras que el otro coche pudo seguir circulando. También acudió una patrulla de la Policía Local, que se interesó por los conductores y elaboró un informe de lo ocurrido, y personal de mantenimiento de la AG-11, que se encargó de la retirada de los animales muertos y de limpiar la calzada.










