Herida una septuagenaria en un atropello por una bicicleta que acababa de rebasar a un autobús en la Rúa do Vilar, en Palmeira

Una mujer de unos 73 años que estaba cruzando por un paso de peatones en la travesía que atraviesa por el principal núcleo de población de la parroquia ribeirense de Palmeira, concretamente en el tramo de la carretera comarcal de titularidad autonómica AC-305 denominado Rúa do Vilar, resultó herida esta media tarde al ser atropellada por una bicicleta manejada por un niño. Al parecer, ese vehículo de dos ruedas acababa de rebasar a un autobús que se encontraba parado en las inmediaciones de intersección con la Rúa do Miñoteiro, y el chiquillo no se percató de que la viandante atravesada y la acabó arropllando. Fue un particular el que a las 18.40 horas contactó con el Centro Integrado de Atención ás Emerxencias (CIAE) 112 Galicia para comunicar lo sucedido, precisando que la septuagenaria precisaba de asistencia sanitaria.
Con la información recibida, en la que el alertante inicialmente le indicó al 112 que se trataba de una mujer que se había caído dela bicilcleta, los gestores de dicho servicio de coordinación de las incidencias en la comunidad autónoma gallega informaron a Urxencias Sanitarias de Galicia-061, a la guardia Civil de Tráfico del destacamento de Santiago de Compostela, a la Policía Local, al Grupo de Atención ás Emerxencias Municipal (GAEM) y a la dotación de guardia del parque comarcal de Bomberos de Ribeira, aunque estos últimos ya no se desplazaron al no ser necesaria su intervención, pues no había personas atrapadas y ya había medios suficientes que se estaban desplazando hacia el lugar
El 061 movilizó hasta el lugar una ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB), cuyo personal técnico de emergencias sanitarias le prestó en el m ismo lugar del suceso una primera asistencia a la víctima, que presentaba un chichón en la cabeza, y tras procederse a su valoración, se consideró que no era necesario trasladarla al PAC de Ribeira ni al servicio de Urgencias del Hospital do Barbanza, pues no era necesario que recibiera atención médica ni que le realizasen pruebas para determinar el alcance de sus posibles lesiones. La Guardia Civil de Tráfico del destacamento compostelano se encarga de instruir el atestado.










