Ilusión a raudales en Corrubedo y Santa Uxía de Ribeira durante las procesiones de las Hijas de María
La centenaria procesión de las Hijas de María se vivió ayer con mucha ilusión en la parroquia de Santa Uxía de Ribeira donde, sobre todo por niñas y niños que alegremente desfilaron andando o sentados en la carroza con la imagen de la Virgen. Fue después de la eucaristía de la Santísima Trinidad, en la que tres chiquillos celebraron su Primera Comunión, pero una de ellos no pudo disfrutar del desfile ya que en medio de la ceremonia se sintió indispuesta y, tras ser atendida en el propio por el equipo médico del PAC ribeirense y el personal técnico de emergencias sanitarias del 061, fue evacuada en una ambulancia al servicio de Urxencias del Hospital, para tenerla en observación y comprobar su evolución.
La procesión, que salió del atrio de la iglesia parroquia ribeirense, discurrió por la Praza Porta do Sol para, acompañada por los ritmos de la Banda de Música de Caamaño y por numerosas personas, se dirigió por el tramo peatonal de la Rúa de Galicia hasta las inmediaciones del Cruceiro de la Salud, en donde las Hijas de María se subieron a la primera planta de una vivienda y desde su balcón recitaron versos dirigidos a la Virgen María. Además, interpretaron una canción de Hakuna. A continuación, iniciaron el regreso al templo cristiano para dar por rematado el acto.
Santa María de Corrubedo inició los actos a las once de la mañana con una misa solemne, cantada por el Coro Parroquial, y a su conclusión salió la procesión de las Hijas de María, acompañada del grupo de gaitas Xiada, de A Pobra, y por el estruendo de fondo que generaron las bombas de palenque que se lanzaron de manera intermitente durante todo el recorrido por las calles más céntricas del principal núcleo de población pobrense, incluyendo el paso por el puerto.
Pese a todo, los fieles expresaron su disgusto debido a que la procesión no fue acompañada por el párroco, y que incluso adelantó la bendición para poder marcharse antes tras la celebración de la misa. Por otro lado, el próximo domingo, día 7 de junio, seguirán las celebraciones en ambas parroquias ribeirenses, concretamente con el Corpus Christi y la procesión por las alfombras florales.










