El bipartito logra aprobar con su mayoría y el apoyo de una edila no adscrita el presupuesto municipal de 34.058.224 euros para este año
La alcaldesa defendió que dará cobertura a todos los gastos necesarios para mantener la estructura organizativa del Ayuntamiento, sobre todo los corrientes (47,6%) y de personal (28’66%)
El gobierno local ribeirense sacó adelante, con el voto favorable de sus 13 concejales y la edila no adscrita Tania Redondo, y el contrario de los otros 7 componentes de la oposición, la aprobación inicial del presupuesto para 2026 de 34.058.224 euros, 4,3 millones más (14,46%) que el del pasado ejercicio. La alcaldesa manifestó que la importancia de contar con un presupuesto, pues considera que sin él un Concello queda case paralizado”. María Sampedro calificó el presupuesto como “expansivo”, al permitir “maiores investimentos, benestar, cotas de emprego e sustentabilidade”. Detalló que se dará cobertura a todos los gastos necesarios para mantener la estructura organizativa del Ayuntamiento, sobre todo los corrientes (47,6%) y de personal (28’66%) y “darase resposta ás demandas e necesidades da veciñanza de tódalas parroquias”.
La concejala de Facenda, Herminia Pouso, sostuvo que “presupostamos de xeito prudente os ingresos que van permitir atender o gasto corrente necesario para garantir o funcionamento operativo dos servizos, destinando o excedente ao investimento”. Sobre la fecha en la que se debate y aprueba el presupuesto, aclaró que se esperó a contar con los datos de otras administraciones públicas para nivelar ingresos y gastos. La edila del PBBI apuntó que se equilibrarán las cuentas municipales en consonancia con el Plan Económico Financiero, “cumprindo cos obxectivos de estabilidade, regra de gasto e endebedamento”, precisando que este año se da cumplimiento a ese plan en 950.000 euros.
Inversión
Pouso refirió que la inversión se acerca a los 5,3 millones (15’54%) para acometer actuaciones como obras menores y pavimentaciones en las parroquias por 100.000 euros, mejoras en colegios (80.000), refuerzo lumínico en vías públicas (60.000), reposición de la pasarela de madera del paseo de Castro-A Catía (60.000), intervenciones en las redes de saneamiento (58.000) y agua potable (57.000 euros) y la reparación del paseo de O Touro-A Ameixida (42.000). Y dijo que se contempla la adecuación del salón noble del renovado consistorio (60.000) y la adquisición de mobiliario para ese inmueble (40.000) y otras inversiones a ejecutar con cargo a fondos europeos y del POS+2026.
Respecto a este último plan, el pleno aprobó, con la misma votación que el presupuesto, la participación del Ayuntamiento en la segunda fase do POS+Adicional 1/2026 de la Diputación de A Coruña por 1,2 millones de euros, de los que casi 782.160 euros se destinarán a financiar gasto corriente. El gobierno ensalzó el aumento de servicios de conciliación o educación y anunció el desarrollo de “plans estratéxicos” para mantenimientos, pavimentaciones, dinamización cultural, comercial, y turística, colegios, lavaderos, seguridad ciudadana, movilidad, mercados y el posicionamiento de la marca de ciudad.
“Abandono das parroquias”
El BNG justificó su voto en contra “por responsabilidade coa veciñanza e para protexer os recursos de todos”, al recriminarle al ejecutivo local “o recorte nas parroquias” y “que desvirtúa a finalidade dos 6,5 millóns da EDIL”. Su portavoz advirtió del “perigo” de privatización de los servicios de traída de agua y de saneamiento y “un recorte” en las partidas de mantenimiento del rural. Para él, ese presupuesto certifica la “submisión total” de la alcaldesa a las siglas del PP en Santiago, actuando “como unha delegada da Xunta, en lugar de defensora de Ribeira”.
Luis Pérez sostuvo que la cifra “expansiva” del presupuesto se debe al “traballo rigoroso de captación de fondos externos desenvolvido polo BNG para impulsar Bandourrío e Cerqueira”. Y justificó la decisión de su formación al afirmar que “votamos non porque deixamos os cartos, si, pero vostedes veñen a desvirtuar os proxectos”, y le recriminó a la alcaldesa que “no seu día o PP tentou que os fondos non viñeran para Ribeira e non apoiaron a proposta para pedir eses mesmos fondos europeos dos que hoxe saca peito”.
El Gobierno local despeja dudas sobre el futuro polígono industrial ante los reproches de que no se contempla partida alguna para ello
Durante el pleno, los grupos de la oposición le reprocharon al gobierno local que el presupuesto tenga “cero euros” para iniciar la urbanización del futuro polígono industrial de Pedras Vermellas. A ese respecto, la alcaldesa, María Sampedro, reiteró que el presidente autonómico, Alfonso Rueda, le trasladó su apoyo público a esta infraestructura, en la que el Ayuntamiento ya hizo alguna inversión, dando cobertura a las expropiaciones y al proyecto inicial de urbanización, entre otras actuaciones. Y agregó que están manteniendo una reunión semanal con Xestur y la Xunta pasa seguir avanzando en esa actuación estratégica para Ribeira, con la finalidad de que se pueda poner en marcha cuanto antes. En ese sentido, indicó que ese nuevo parque empresarial contará con financiación de la Administración autonómica gallega.
El portavoz del BNG dijo que el gobierno local presenta un documento que pretende “baleirar a carteira e deixar de lado os proxectos importantes. Vostedes son uns malos inquilinos”. A estas palabras le replicó ayer la alcaldesa indicando que “falar deste goberno como inquilinos na casa de tódolos ribeirenses cando temos unha maioría sólida, pode entenderse que eles eran okupas ao contar tan só con cinco concelleiros, pero insisten en vender a versión de que son o executivo lexítimo faltando ao respecto do que ditaminaron as urnas e tamén á verdade”.
"Contraditorio"
El PSOE ribeirense cree que el presupuesto es “contraditorio co discurso do goberno local”, que “non responde ás necesidades reais de Ribeira” y que “evidencia unha redacción feita con presas, improvisación e falta de rigor”. Su portavoz, Francisco Suárez-Puerta, refirió que “fala de seguridade, pero destina só 300 euros á formación da Policía Local, reduce partidas vinculadas a vehículos e conservación, mentres acepta subidas en alugueiros, seguros, fotocopiadoras ou estudos técnicos sen un destino suficientemente claro”.
Suárez-Puerta calificó de “auténtica tomadura de pelo” que el ejecutivo local pretenda adquirir un vehículo nuevo para la Policía Local por 7.500 euros y aprueba gastar 10.000 euros en un cortacésped para A Fieiteira: Cuestiona que se presente como una apuesta por los servicios públicos “cando se reducen investimentos esenciais. A baixada en saneamento supera o 16%, en abastecemento non se incorpora obra relevante algunha de renovación da rede e nas obras menores e pavimentacións en parroquias tamén se produce un descenso moi importante”. Y recordó que cuando era edil de Festexos, el PP criticó las cantidades destinadas a esta área, “mentres agora non só as mantén, senón que as eleva de maneira exponencial, pois acada os 421.000 euros, cifra récord, cun aumento de máis de 114.500 euros en apenas uns meses”.
Responsabilidad institucional
La edila no adscrita Tania Redondo justificó su voto favorable “por responsabilidade institucional” y “o interese xeral do municipio”, pero agregó que ello no significa que lo considere perfecto, ni que comparta todas y cada una de las decisiones del gobierno local. Expresó sus preocupaciones sobre cuestiones importantes como vivienda, situación del comercio, atención a las parroquias, limpieza viaria, iluminación pública o necesidad de una planificación más ambiciosa para el futuro de Ribeira.
BNG, PSOE y el edil no adscrito Juan Luis Furones rechazan la propuesta del gobierno local por considerar que no responde a las necesidades vecinales
Pero, reconoció que sabe diferenciar entre crítica política y bloqueo institucional, pues este presupuesto “incorpora investimentos, mantén servizos esenciais e permite que o Concello continúe funcionando con estabilidade”, por lo que entendió que “non sería responsable impedir a súa aprobación”.
“Creo que a oposición debe fiscalizar, propoñer e mellorar, pero tamén actuar con sentido común cando están en xogo proxectos e actuacións que poden beneficiar á veciñanza”, afirmó Redondo. Y agregó que su apoyo no es un cheque en blanco al ejecutivo local, pues anunció que seguirá ejerciendo una oposición crítica, exigente e independente, “vixiando que os compromisos adquiridos se executen, que os investimentos cheguen realmente aos barrios e parroquias e que os recursos públicos se utilicen da forma máis eficiente posible”.
Visión distinta
Su compañero de grupo, Juan Luis Furones, defendió una visión distinta del presupuesto “con menos estructura y más ciudadanía, menos marketing institucional y más servicios, menos gasto superfluo y más inversión útil, menos centralismo político y más equilibrio territorial”, pues cree que Ribeira necesita “reforzar servicios públicos, invertir donde hay necesidades reales, apoyar a las familias, cuidar a mayores y dependientes, mejorar barrios y parroquias, y garantizar transparencia en cada partida”.
A juicio de Furones, el presupuesto “no está a la altura de ese reto”, por lo que demandó “una revisión profunda de las prioridades presupuestarias, una reducción del gasto político y administrativo no esencial, mayor transparencia y una apuesta mucho más decidida por los servicios públicos y la cohesión social. Porque Ribeira merece algo más que un presupuesto contable”.










