Dos empresas que operan en la lonja de Ribeira mejoran sus equipamientos con ayudas de 200.000 euros del Fempa a través del GALP Ría de Arousa
Dos de las empresas que operan en la lonja de Ribeira, como son Pescados Moncho y la propia concesionaria de la gestión de la instalación, resultaron beneficiadas de ayudas otorgadas por la Consellería do Mar, a través del Grupo de Acción Local do Sector Pesqueiro (GALP) Ría de Arousa, en el marco de las Estrategias de Desarrollo Local Participativo (EDLP) de este año -cofinanciadas con el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa)-, para la puesta en marcha de algunos de sus proyectos.
Para comprobar el impacto positivo que han tenido, al repercutir en la modernización de sus instalaciones y la actividad que desarrollan, la mejora en su producción, tanto en calidad como cantidad, y en la seguridad y salud de sus trabajadores, la directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Ángeles Vázquez Suárez, se desplazó a la capital barbanzana, donde pudo constatar de primera mano que las aportaciones económicas realizadas contribuyeron a optimizar el procesado de pescado y marisco, a través de la adquisición de diverso equipamiento por más de 200.000 euros.
Lonxa de Ribeira resultó beneficiada de ayudas por más de 120.000 euros para adquirir tres generadores de hielo que producen un rendimiento diario de 15.000 kilos para su uso por parte de las empresas comercializadoras locales que operan en la rula, así como en las subastas que se llevan a cabo en ese recinto. Su gerente, Fernando Carreira explicó que ese equipamiento les permite no tener que dependen de fábricas externas, que esté operativa las 24 horas y que la comodidad de tener una planta propia en sus instalaciones provoca que se trabaje en mejores condiciones. Y añadió que, dentro de esa misma partida, también se pudo efectuar la compra de dos carretillas para facilitar las descargas en las embarcaciones y su transporte hasta la lonja ribeirense.
Mejora del procesado
La directora xeral también puso en valor esas aportaciones y valoró las realizadas por más de 82.000 euros por parte de una de las empresas que opera dentro de ese mismo recinto, como es Pescados Moncho, y que contribuyeron al procesado y la trazabilidad del pescado fresco, como una dosificadora de hielo y de salmuera, y una cinta transportadora de cajas, que redundaron en la mejora y puesta en valor de la calidad del producto, así como aumentar su cantidad, y de las condiciones de seguridad y de salud de los operarios.
Su responsable, Moncho Fernández, declaró que detectaron que era necesario ampliar su producción ante el incremento de los pedidos, que manualmente les resultaba imposible atender. Agregó que con la maquinaria adquirida, con la consiguiente automatización de los procesos, “a nosa empresa creceu, sacamos máis cantidade e calidade de kilos, pois vivimos deso. Tamén aumentamos persoal, que fai o seu traballo en mellores condicións”. También recordó que la primera fase de ampliación la llevaron a cabo hace dos años y medio y la última fue hace aproximadamente un año.








