Aparece el cadáver de un hombre encadenado en unas escaleras del puerto de Ribeira
Halladas dos llaves del candado, con el que apareció atado, en el interior de una bolsa que llevaba en un bolsillo de su chaleco, y en la que había un teléfono móvil y una cartera con su documentación

El cuerpo sin vida de un hombre de 43 años, natural de Ribeira, pero que desde hacía tiempo tenía residencia en Xuño, donde hacía tiempo que no lo veían, fue localizado ayer encadenado a unas escaleras del puerto de la capital barbanzana, a la altura de las chabolas de marineros y cerca del edificio de Portos de Galicia. Ocurrió a las 7.15 horas cuando una persona que pernoctaba en el barco ‘Os tres de sempre’, que estaba situado junto el cadáver dio la alarma.
A continuación, hasta el lugar acudieron efectivos de las unidades judicial y científica de la comisaría ribeirense, así como varias de sus patrullas de seguridad ciudadana, y también de la Guardia Civil, componentes de las Policías Local y Portuaria, y personal de Salvamento Marítimo, además de la dotación de guardia del parque de Bomberos de Ribeira. Dos de estos últimos, junto a tres integrante de Salvamento Marítimo, un componente de la unidad científica de la Policía Nacional y el médico forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) se subieron a la lancha neumática tipo zodiac de salvamento marítimo ‘LS-Hermes’ de Cruz Roja, y acudieron en rescate del cadáver.
Al llegar, comprobaron que se encontraba encadenado por su muñeca derecha a una parte baja de la escalera. La cadena metálica a la que estaba enganchada la víctima llevaba un candado próximo a su mano, y los Bomberos procedieron a cortarla con una cizalla para liberarlo. Seguidamente, lo subieron a la lancha, lo introdujeron en un sudario y lo llevaron a una rampa. En esta última estuvo siendo custodiado por los efectivos policiales y también permanecieron allí los profesionales pertenecientes al Consorcio Provincial Contraincendios e Salvamento da Coruña con base en Xarás. Hasta las inmediaciones del lugar del suceso acudieron la alcaldesa, María Sampedro, y el patrón mayor, José Antonio Pérez, para interesarse por lo sucedido.
Comitiva judicial
También se desplazaron al lugar del hallazgo la jueza de la Plaza 3 de lo Civil e Instrucción del Tribunal de Instancia de Ribeira y personal de la empresa funeraria y, junto con el forense, se procedió al levantamiento del cadáver que, aparentemente, no presentaba signos de violencia. Los restos mortales de la víctima fueron trasladados al Hospital Provincial de Conxo, en Santiago de Compostela, donde le realizaron la autopsia para determinar las causas de su muerte, y ya regresaron a Ribeira, donde permanecen en la ala 6 del Tanatorio do Barbanza de Pompas Fúnebres del Noroeste, en Xarás. Allí permanecerán hasta que a las seis menos cuarto de la tarde de este miércoles, 15 de abril, salgan en dirección a la iglesia de Santa Mariña de Xuño, donde se oficiará un funeral, y seguidamente serán enterrados en el cementerio parroquial.
Por ahora se desconocen las circunstancias exactas sobre lo ocurrido, de cuya investigación se hizo cargo la comisaría de Ribeira, sin descartar hipótesis alguna, si se trató de una muerte voluntaria o violenta. Aún así, los investigadores ya trabajan sobre varios indicios para tratar de esclarecer los hechos y pidieron las grabaciones de una cámara de seguridad que enfoca hacia el lugar de la aparición del cadáver y que podrían dar pistas sobre lo sucedido. Además, se hallaron las llaves del candado dentro de una bolsa de plástico de cierre hermético, que guardaba en un bolsillo de su chaleco acolchado, y que contenía una cartera con documentación y un teléfono móvil, que será analizado. Y un hermano de la víctima, que lo identificó, comunicó que tenía depresión y que había expresado su intención de quitarse de en medio.








