Un varón resulta herido de modo accidental al huir de un individuo que le estaba molestando de noche en el Malecón de Ribeira
El cajero del banco donde se encontraba cuando fue abordado por la otra persona, así como la zona peatonal que recorrió hasta donde acabó cayéndose, aparecieron ensangrentados

Un reguero de sangre que se extendió por una parte de la fachada marítima de Ribeira, en el Malecón, y en un tramo peatonal de la Rúa de Galicia llamó poderosamente la atención y curiosidad de los viandantes. Alertada la ciudadanía por el creciente índice de delincuencia y violencia que se viene registrando desde hace unos meses, temieron que hubiera ocurrido algún hecho violento o incluso relacionado con un crimen.
Las incógnitas se disiparon según fueron transcurriendo los minutos y tras las primeras indagaciones. Ello estaba relacionado con un hecho que ocurrió en torno a la una de la madrugada de ayer cuando un hombre que ronda la treintena de años y que es natural de Vigo se encontraba junto a un cajero automático de una entidad financiera en el Malecón ribeirense, cuando se acercó a él un individuo con el que había estado alguna vez, pero que en ese momento sintió que le estaba molestando en exceso, pues no dejaba de pedirle dinero, pero él se negaba a dárselo.
Problemas de estabilidad
Cuando trató de huir de él, tuvo problemas de estabilidad y se provocó de manera accidental un corte en un dedo de una mano, por el que empezó a sangrar de manera abundante. Tal fue así, que el referido cajero apareció manchado de su sangre, así como desde allí hasta el lugar donde logró huir, llegando a caerse junto un banco de la referida calle peatonal que hay entre una farmacia y otro banco, justo a la altura de la tienda 'O Capricho'. Una persona que lo vio en esa tesitura fue la que dio la voz de alarma y requirió ayuda para esa persona.
Hasta allí acudieron una patrulla de la Policía Local de Ribeira y una ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB) de Urxencias Sanitarias de Galicia-061, cuyo personal técnico de emergencias sanitarias le prestó una primera asistencia in situ a la víctima para, seguidamente, proceder a su traslado hasta el servicio de Urxencias del Hospital do Barbanza, donde el equipo médico pudo determinar el alcance de sus heridas y le acabaron de hacer las curas en el dedo donde sufrió el corte por el que sangraba.









