Art for Dent encuentra en Ribeira el ‘raio de luz’ que buscaba en su andaina para visibilizar esa enfermedad rara y recaudar fondos para investigarla
Unas 400 personas participaron en la caminata desde la Praza de España al mirador de Pedra da Rá, para ver la luz del atardecer y ocultarse el sol en el horizonte, y luego volver al punto de partida

Unas 400 personas participaron en la tarde de ayer en Ribeira, superando la cifra de 200 del año pasado, en la tercer edición de la andaina solidaria ‘Un raio de luz’, impulsada por la asociación 'Art for Dent' con la finalidad de dar visibilidad a la enfermedad rara del mismo nombre, consistente en una mutación del cromosoma X que afecta gravemente a la función renal y que no tiene cura, así como obtener fondos con los que contribuir a la investigación de la misma. En relación a estos últimos, y a falta del cerrar el recuento definitivo de inscripciones, donativos, venta de camisetas y otros ingresos, se calcula que se recaudaron alrededor de 3.000 euros.
Con salida neutralizada desde la Praza de España a las seis y media de la tarde, tras hacerse la foto protocolaria de grupo de los participantes, y tras esperar a que los más rezagados completasen su inscripción, los caminantes se dirigieron hacia el Mirador de Pedra da Rá, donde tuvo lugar el momento más simbólico, coincidiendo con la puesta de sol, para poder ver el atardecer y como se ocultó el sol en el horizonte. En ese punto de gran atractivo turístico, donde vivieron ese momento mágico, los participantes dieron vuelta hacia el punto de partida por el parque periurbano de San Roque, hasta completar los seis kilómetros de recorrido. Fernando Yáñez, integrante de 'Art for Dent', subrayó que fue una jornada simbólica en la que dio comienzo la primavera, "en que la luz le gana terreno a la oscuridad", algo que se consiguió al acompañar la bonanza meteorológica.
La recaudación, cuyo importe definitivo se dará a conocer en próximos días, se obtuvo con los 5 euros que tuvieron que abonar los adultos por su inscripción, mientras que los menores de 12 años pagaron 3 euros. y como obsequio recibieron, hasta que se agotaron las existencias, una visera o gorra con el logotipo de la entidad impulsora de la andaina -cuenta con el patrocinio de Congalsa-, y que, en una tarde soleada, se convirtió en un buen complemento de la camiseta que se pudo adquirir en las pasadas dos ediciones. De todas maneras, este año también hubo algunos ejemplares a la venta en la haima instalada en la salida para quienes aún no la tuviesen.














