La audiencia preliminar que se convocó por dos acusados de tráfico de drogas en el puerto de Ribeira remata sin llegar a una conformidad
La sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña señalará ahora la fecha del juicio contra ambos, a los que la Fiscalía pide cuatro años de cárcel a cada uno y una multa de 2.100 euros
La audiencia preliminar señalada para la mañana de ayer en la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña con la finalidad de que la Fiscalía y los representantes legales de dos acusados por tráfico de drogas en el puerto de Ribeira no llegó a buen puerto, pese a que podría significar una considerable reducción de la pena solicitada, por lo que ahora se señalará la celebración del juicio correspondiente. De este modo, el Ministerio Público mantiene la solicitud que figura en su escrito de conclusiones provisionales de una condena de cuatro años de cárcel para cada uno de ellos, y el pago de una multa de casi 2.100 euros -con responsabilidad personal subsidiaria de 15 días de privación de libertad en caso de impago-, y el abono de las costas judiciales.
La Fiscalía indica que, como consecuencia de informaciones ciudadanas, la Policía Nacional de la capital barbanzana tuvo conocimiento de que en el puerto de la ciudad, concretamente, por detrás de una gasolinera, se estaban realizando transacciones de sustancias estupefacientes por parte de uno de los ahora encausados. A este individuo lo vieron llegar a los mandos de un Peugeot 607, en el que iba de acompañante el otro procesado, en torno a las nueve de la noche del 6 de junio de 2024 durante una vigilancia especial en las inmediaciones de la referida zona, y que realizaba una patrulla uniformada en un coche rotulado. Al percatarse de la presencia policial, los dos procesados intentaron abandonar el lugar, dirigiéndose hacia la zona de los pantalanes de la lonja, por lo que los agentes de la comisaría les dieron el alto.
Según sostiene el Ministerio Público, en ese momento, el copiloto arrojó por la ventanilla del coche una riñonera, que fue a caer al mar, y que pese a ello pudo ser recuperada por los policías con la colaboración de un marinero. En el interior de ese bolso había cuatro botes pequeños que contenían cocaína, heroína y resina de cannabis en bolsitas termoselladas. En el interior del vehículo se les intervino una cartera con 585 euros fraccionados en billetes de diversa cuantía, y una hoja de libreta con anotaciones manuscritas en la que figuraban diferentes cantidades.
Los agentes acordaron el traslado del Peugeot 607 a las dependencias de la comisaría de la capital barbanzana, donde fue sometido a un registro exhaustivo. En esas tareas pudieron encontrar escondido detrás del equipo de música un bote de cristal que contenía un total de 5,743 gramos de cocaína, tanto compactada como en polvo, con purezas entre el 82,56% y 94,79% y un valor en el mercado ilícito de 670 euros; así como 0,184 gramos de heroína, con una riqueza del 16,1% y un valor de 5,68 euros, y 1,591 gramos de resina de cannabis, valorada en 10,69 euros.








