La Cofradía de Ribeira traslada al nuevo director xeral de Pesca la necesidad de suavizar el decreto de artes y del cambio de horarios del marisqueo
Intercambiaron impresiones sobre la evolución de la actividad extractiva y el funcionamiento de la lonja, una de las más importantes de España y entre las más relevantes de Europa en pesca de bajura
Después de tomar posesión de su cargo el 30c de diciembre del año pasado, y tras dos meses desempeñando su función tras las vacaciones de Navidad, y tras su paso por Burela y Bueu, el nuevo director xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Isaac Rosón se reunió ayer al mediodía en la sede de la Cofradía de Pescadores ‘San Pedro’ de Ribeira con su patrón mayor, José Antonio Pérez; el vicepatrón mayor segundo, José Ignacio Martínez, y la secretaria, Ana Belén Santiago. Con los tres analizó la situación actual del sector, pudiendo percibir la preocupación de ellos en relación a varias cuestiones, como es el caso del decreto de artes, para el que le plantearon que se suavice con la finalidad de poder adaptarse a las normativas.
Desde el pósito ribeirense también le hicieron indicaciones sobre la necesidad de revisar y cambiar los horarios del marisqueo, ya que al ser por las mareas ello provoca que a veces se les eche la noche encima; y respecto a las boyas le hicieron sugerencias respecto a tamaños y colores más visibles para embarcaciones pequeñas. Y abordaron los retos que afronta la actividad pesquera en la zona.
Durante a reunión, ambas partes intercambiaron impresiones sobre la evolución de la actividad extractiva y el funcionamiento de una de las lonjas más importantes de España y una de las más relevantes de Europa en el ámbito de la pesca de bajura. De hecho, la rula de la capital barbanzana recibe descargas de alrededor de 400 embarcaciones y cuenta con 250 compradores acreditados entre almacenistas, retallistas y casas directoras de subasta, generando además actividad para cerca de 1.200 personas entre empleo directo e indirecto.
Los datos de la primera venta reflejan la relevancia de esta infraestructura para el sector pesquero gallego. De hecho, en 2025 se comercalizaron 17,6 millones de kilos de pescados y mariscos por un valor superior a los 43,5 millones de euros, situándose como la quinta lonja gallega en facturación. Entre las principales especies comercializadas destacan el lirio, la sardina, el pulpo, la merluza o el jurel, además de mariscos como la navaja, la centolla o la nécora.
Rosón trasladó a los representantes del pósito ribeirense la disposición de la Administración autonómica a continuar colaborando con el sector para fortalecer la actividad pesquera, garantizar su sustentabilidad e impulsar la competitividad de un ámbito estratégico para la economía y el empleo en la Ría de Arousa y en el conjunto del litoral galego.








