Archivada la causa por el incendio en una narcocasa de la Avenida Romero Ortiz, en el centro urbano de Ribeira
Pese a que en un primer momento se detuvo a un sospechoso, al que se investigó por esos hechos, finalmente no se pudo acreditar la autoría y la Fiscalía solicitó el sobreseimiento

La Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ribeira acordó el sobreseimiento de las actuaciones y el archivo de la causa abierta por el incendio registrado hace más de dos años y medio en una narcocasa de la Avenida Romero Ortiz, en pleno centro urbano de Ribeira. Después de adoptar esa decisión de manera provisional, se abrieron los plazos para que las partes pudieran impugnarla, presentando un recurso de reforma en un plazo de tres días siguientes a su notificación, o recurso de apelación dentro de los cinco días posteriores a la comunicación de la misma, pero nadie recurrió, por lo que la misma ya es definitiva.
El juez dictó el auto de sobreseimiento y archivo de la causa después de que de lo actuado se desprende que los hechos investigados son constitutivos de una infracción penal, pero concluye que no existen motivos suficientes para atribuir o acreditar su perpetración a una persona determinada. Esa decisión se adoptó en consonancia de con lo solicitado por el Ministerio Fiscal, que consideró oportuno decretar el sobreseimiento de las actuaciones iniciadas en relación con ese suceso. Pese a que el incendio dejó dos personas perjudicadas, ninguna de ellas se personó como acusación particular en la causa.
Humo y fuego
La conocida narcocasa de la Avenida Romero Ortiz fue pasto de las llamas en la madrugada del 5 de junio de 2023. Alertados por el humo y el fuego, varios vecinos de la zona contactaron con 112 para informar de lo que pasaba, movilizándose entonces a las Policías Local y Nacional y a las dotaciones de guardia de los parques Bomberos de Boiro y Ribeira, que comprobaron desde lo alto de la autoescalera la magnitud del incendio, que provocó que colapsasen el tejad, y las divisiones horizontales y verticales, que en gran parte eran de madera. También se desplazó al lugar una ambulancia del 061, por si fueran necesarios sus servicios en caso de haber afectados, pero los servicios de emergencias comprobaron que no había víctimas dentro.
El fuego se extendió por las diferentes plantas del referido edificio, quedando completamente calcinado. Tras comprobarse que no había personas dentro, una de las mayores preocupaciones fue que el incendio no se propagase a inmuebles colindantes, cuyos residentes procedieron a desalojarlos por precaución, a excepción de uno que ya deshabitado. Las labores de extinción se desarrollaron desde tres flancos: las fachada principal y posterior y desde lo alto. Debido al riesgo de derrumbe del edificio, la calle permaneció cortada, hasta que unos días después, concretamente, el 14 de junio se inició su demolición..
Puerta abierta
Los Bomberos pudieron comprobar nada más llegar que la puerta del inmueble estaba abierta y que de su interior salía gran cantidad de humo. Luego verificaron que el fuego estaba focalizado en la cocina de la planta baja, donde las llamas alcanzaron el techo de madera, que se vio afectado, así como el suelo del primer piso. Los equipos de extinción inspeccionaron el resto del edificio, pero no había más focos de fuego.
El inmueble quedó en estado ruinoso y el Ayuntamiento ribeirense acordó que se procediera a su demolición urgente
El propietario de la vivienda siguió las labores de extinción y resto de intervenciones desde las inmediaciones de la casa. Una patrulla de agentes municipales procedió al precintado de esa casa para evitar la entrada de gente a la misma por el mal estado en el que se encontraba, aunque poco después hubo gente que lo rompió y accedió al interior del inmueble.
Historial
Esa narcocasa ya fuera objeto de sucesos de similares características, aunque en ninguna de ellas el incendio tuvo la magnitud del última. El anterior ocurrió en las primeras horas de la noche del 12 de abril de 2023, y fueron varios vecinos los que vieron salir mucho humo del inmueble que las fuerzas y cuerpos de seguridad consideraban un punto negro de venta de droga; no en vano ya desarrollaran algún operativo en ese edificio frecuentado por toxicómanos. Los vecinos de la Avenida Romero Ortiz ya advirtieron entonces del riesgo de que se repitieran ese tipo de sucesos y reclamaron al Ayuntamiento la mayor celeridad posible para cerrar la compra de ese edificio y desarrollar el proyecto para su demolición y ganar espacio público en ese lugar. La respuesta no se hizo esperar y en diez días se procedió a la demolición del inmueble.
Desde un primer momento se apuntó a la posibilidad de que el incendio del 5 de junio de 2023 en esa narcocasa hubiera sido intencionado. Las investigaciones de las unidades judicial y científica de la comisaría de Ribeira apuntaron en esa dirección y algo más de dos semanas después fructificaron esas pesquisas con la detención de un individuo hacia el que los moradores y otras personas que lo frecuentaban testificaron en sede policial, apuntando hacia él como sospechoso.
Contradicciones
Entonces, la Plaza 1 del Tribunal de Instancia de Ribeira decretó su puesta en libertad con cargos después de tomarle declaración. Sin embargo, tanto los perjudicados -no vieron nada de lo ocurrido- y otros posibles testigos no mantuvieron en la declaración en sede judicial la versión que ofrecieron en comisaría, e incurrieron en múltiples contradicciones. Ello provocó que, al final, no se pudo determinar la autoría del delito, prevaleciendo en la decisión del juez la premisa de “in dubio pro reo”.








