Retirados de una finca de Ribeira 10 coches abandonados, algunos desde hace tres décadas, tras ser embargados en causas judiciales
Las dificultades para identificarlos, pues en varios no se pudo hallar siquiera el número de bastidor, demoró el proceso para sacarlos de la parcela en la que quedaron depositados

Jornada señalada e histórica la de ayer para Ribeira al completarse por parte de Desguaces Barbanza la retirada y destrucción de diez vehículos embargados y retenidos en su día -en algunos casos, hace más de tres décadas- en operaciones judiciales. Entonces fueron depositados en una parcela situada en el entorno de los juzgados, trasladándose únicamente de una zona a otra de la misma por cuestiones como la construcción de un parque canino en el terreno donde estaban inicialmente, quedando finalmente a la entrada peatonal del parque periurbano de San Roque. Allí quedaron abandonados una vez archivadas las causas judiciales correspondientes a las diligencias previas abiertas en cada caso.

En la supervisión de esas tareas estuvieron presentes el director xeral de Xustiza, José Tronchoni Albert, y la alcaldesa ribeirense, María Sampedro Fernández, que desde hace cerca de años ya había mostrado gran interés en que se sacaran esos vehículos de allí. De hecho, cabe recordar que el 11 de mayo del 2023 la primera edila ribeirense le solicitó al Tribunal de Instancia del partido judicial la retirada de esos automóviles, y fue entonces cuando la letrada de la Administración de Justicia de la Plaza 2 de dicho órgano se dirigió un oficio a la Dirección Xeral de Xustiza para que se procediera con los trámites.
Tras el cambio de gobierno, que tuvo lugar semanas más tarde, con el inicio del nuevo curso judicial, en septiembre, la entonces portavoz del grupo municipal del PP de Ribeira, María Sampedro, mantuvo una entrevista con el director xeral de Xustiza, José Tronchoni, para retomar esa cuestión que estaba pendiente de solucionar y hacer efectiva esa medida a la mayor brevedad posible. Desde las filas populares recordaron entonces que, antes del cambio de gobierno, se había conseguido "o visto bo dos xulgados de Ribeira" para poder retirar esos vehículos de su actual ubicación.
Degradación e insalubridad
La regidora local declaró que, con el paso del tiempo, esos vehículos se acabaron convirtiendo en un foco de degradación e insalubridad e imagen de abandono “nun punto sensible do casco urbano, tanto pola súa proximidade ás dependencias xudiciais e vivendas, como por constituír a porta de acceso ao pulmón verde da cidade”, subrayó. Indicó que, para proceder a su retirada fue imprescindible acceder a los números de bastidor, algo que resultaba difícil -en varios casos no se logró- debido al estado de la maleza de la parcela y de los vehículos, sin matrículas.
Sampedro subrayó que para desbloquear el procedimiento, el Ayuntamiento procedió a limpiar el terreno para permitir el acceso de la Guarda Civil y de la Dirección General de Tráfico (DGT) para identificar los coches. “Este avance é tamén o resultado dun traballo que, xa na anterior etapa municipal, sendo aínda daquela concelleira, comecei a impulsar iniciando as xestións para desatascar unha situación que levaba décadas sen solución. Hoxe, como alcaldesa, culmina ese compromiso coa retirada definitiva dos vehículos”, declaró.
El Ayuntamiento agradece a la colaboración de la Dirección Xeral de Xustiza y de las distintas administraciones implicadas, cuya coordinación hizo posible que se avanzase hacia su resolución definitiva. “O Goberno local reafirma o seu compromiso coa mellora do espazo público e continuará traballando para que situacións de abandono e feísmo desaparezan do noso concello, dignificando os accesos urbanos e coidando a imaxe de Ribeira”, declaró la alcaldesa.
Xustiza
Por su parte, José Tronchoni manifestó a este periódico que desde su departamento estaban “moi preocupados” por la situación que generaban esos vehículos abandonados desde hace tantos años, en los que fueron desmantelados y quedaron completamente inservibles. Manifestó que parecía que no había manera de desalojarlos de esa finca, por lo que un día decidió al juzgado ribeirense para trasladarle a su Decanato la necesidad de sacarlos. En esta apreciación coincidió con la actual alcaldesa, cuando aún era concejala del PP, y precisó que fue de nuevo con su entrada en la Alcaldía cuando le insistió mucho, y se dieron todos los pasos para conseguir darle carpetazo al asunto.
El director xeral de Xustiza, que también destacó la colaboración de la Administración de Justicia a través de la Plaza 2 del Tribunal de Instancia de Ribeira, "que axilizou -precisó-o expediente administrativo para desalonxalos", incidió en la idea de que tuvieron problemas con la identificación de los vehículos, porque estaban totalmente irreconocibles, sin matrículas y en los que el número de bastidor no siempre fue fácil de encontrar, y ese era uno de los requisitos necesarios para darlos de baja en la DGT, para luego llevarlos al desguace. "ao final se puido conseguir na súa gran maioría, pero noutro resultou imposible".
Tronchoni agregó que las lluvias de las continuas borrascas de las semanas pasadas tampoco ayudaron, así como la situación de las finca, pues hasta que se pudo limpiar no se permitió sacar los coches. "é certo que levou moito tempo sacar adiante o procedemento para retirar os vehículos, además de que os prazos na Xustiza son lentos, pero ao final conseguiuse, e púxose fin a un problema de salubridade", subrayó el director xeral de Xustiza. Y concluyó que lo hecho en Ribeira "nos indoica o camiño a seguir para outros moitos casos que están nunha situación similar".









