Un juez envía a prisión a un varón que sembró una gran alarma en Corrubedo con reiterados robos en segundas viviendas del lugar
La Policía lo detuvo a comienzos de semana, lo llevó a los juzgados para un juicio rápido por hechos similares y, tras devolverlo a sus calabozos, lo puso a disposición judicial por su último robo

El juez titular de la Plaza 2 del Tribunal de Instancia de Ribeira decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para A.B.P., de 40 años, al que la Policía Nacional detuvo, nuevamente, tras ser sorprendido a comienzos de semana cuando estaba robando en el interior de una segunda vivienda o de veraneo de Corrubedo, un hecho que repitió desde hacía varias semanas y con el que había sembrado una gran alarma en dicha parroquia ribeirense. Tras su arresto, efectivos de la comisaría de la capital barbanzana lo llevaron el miércoles a la sede judicial para el juicio rápido que contra él se había señalado por parte de la Plaza 1 del Tribunal de Instancia del partido judicial ribeirense para que respondiera por otro robo con fuerza.
A la conclusión de dicha vista oral y dictarse sentencia, los policías nacionales lo llevaron de regreso a los calabozos de la comisaría de Ribeira, donde permaneció hasta que este jueves fue puesto a disposición de la referida autoridad judicial, que acordó su ingreso en la cárcel provincial de Teixeiro. Días antes, la jueza titular de la Plaza 1 del Tribunal de Instancia ribeirense había ordenado su puesta en libertad, manteniendo su condición de investigado por un supuesto delito contra el patrimonio, por un robo con fuerza, y lo citó para el referido juicio rápido.
A.B.P. ya fue arrestado con anterioridad por hechos similares y cuenta con un amplio historial delictivo. En una de las últimas ocasiones, la autoridad judicial decretó su ingreso en la unidad de Psiquiatría del Hospital Provincial de Conxo, donde permaneció dos semanas hasta que recibió el alta y se le prescribió medicación, que dejó de tomar. Hace un par de semanas volvió a ser detenido al pillarlo saliendo de un inmueble con su botín -unas cámaras lo grabaron- y, tras pasar a disposición judicial, quedó libre con comparecencias quincenales y la advertencia de que ordenaría su ingreso en prisión caso de que reincidicir.







