Registrados tres nuevos robos en viviendas de Ribeira, uno de ellos en una casa de veraneo ubicada en el núcleo urbano de Corrubedo

La oleada de robos en Ribeira persiste y ayer se registraron tres delitos de ese tipo con fuerza en viviendas de la localidad, alguno de los cuales tuvo lugar en el principal núcleo de población de la parroquia de Corrubedo, donde están siendo asaltadas segundas residencias o casas de veraneo, que a estas alturas del año están deshabitadas. Fue el caso de un inmueble de planta baja situado en la Rúa do Porto, donde el ladrón forzó la puerta principal y rompió el doble cristal de una ventana trasera que da al mar. Según pudo saber este periódico, en este caso se quedó en tentativa de robo.
Además, en relación al robo en una vivienda de la Rúa Mexilloeiro, que se registró en la madrugada del martes, se ha sabido que el regreso inmediato desde el País Vasco de su propietario desde el País Vasco, que se enteró de lo ocurrido por una vecina, se ha sabido lo que se llevó el amigo de lo ajeno. El ladrón sustrajo tres aparatos de televisión, alguno de ellos de gran tamaño, dos calefactores y un deshumidificador, entre otros efectos. Además, estaba todo bastante revuelto, con cajones de la cocina abiertos. Cabe recordar que en la madrugada del lunes, el forzó la persiana de una puerta posterior de una casa situada en las inmediaciones de la Casa do Mar de Corrubedo y rompió un cristal de la misma para acceder a su interior, de donde sustrajo un arpón y un par de cañas de pescar, según ha trascendido.
Por su parte, la Policía Nacional, que está investigando la autoría de estos robos, acudiendo ayer hasta las viviendas en las que se registraron robos con fuerza, incluyendo la referida de Corrubedo, así como los que se han venido registrando en las últimas semanas con la finalidad de determinar y probar su autoría, también inició la realización de rondas de vigilancia por las zonas conflictivas para dar seguridad a la ciudadanía. Concretamente, se le pudo ver por la parroquia de Corrubedo, así como por el núcleo de Bretal, en la parroquia ribeirense de Olveira, en donde viven algunos de los delincuentes multirreincidentes que traen en jaque a la ciudadanía de la capital barbanzana con la oleada de robos en sus diferentes modalidades.








