Detenido un ribeirense bajo la acusación de un robo con violencia en un supermercado de la Avenida Rosalía de Castro
La jueza titular de la Plaza 3 del Tribunal de Instancia de Ribeira decretó su puesta en libertad, después de que la Fiscalía no solicitase su ingreso en prisión preventiva

La Policía Nacional de Ribeira detuvo a un vecino de la capital barbanzana que estaba generando una gran alarma social por su presunta participación en la comisión de numerosos hurtos en diferentes establecimientos de la ciudad durante las últimas semanas, pero que en muchos de los casos no fueron denunciados por sus víctimas por considerar que les supone un gran trastorno que se suma al daño que les está ocasionando, además de que se sienten desanimados por el hecho de que aunque los detengan, acaban saliendo en libertad. Sin embargo, uno de los hechos que si fue denunciado y que se le atribuye, en un principio se creyó que tenía la consideración de hurto, como la gran mayoría, en ese caso hubo se tuvo en cuenta que hubo un supuesto comportamiento violento por su parte.
Los hechos por los que se le investiga ocurrieron en torno a las cuatro de la tarde del pasado 23 de enero en el supermercado Froiz, en la parte alta de la Avenida Rosalía de Castro, en pleno casco urbano de Ribeira. Al parecer, el sospechoso accedió a ese establecimiento, como había hecho en otras ocasiones anteriores, llegando a sustraer en alguna de esas ocasiones un par de hojas de bacalao, aunque otras veces llegó a ser expulsado por la encargada. Pero en la referida tarde, ese individuo se dirigió al pasillo de bebidas alcohólicas de dicho establecimiento y agarró dos botellas de vermú con la intención de llevárselas sin pasar por caja. Acto seguido, se encontró con la oposición de la referida encargada, que no estaba dispuesta a que se los llevase "por la cara". Pero él caco parecía que se quería salir con la suya y forcejeó con ella para que no se las sacase de las manos.
Finalmente, la empleada logró que soltase las botellas, a lo que el caco reaccionó de manera sorprendente, llegando a pedirle que, al menos, le dejara llevar una de las botellas, pero ella se negó rotundamente y logró expulsarlo del supermercado. Seguidamente, esa trabajadora contactó con la Policía Nacional, que se personó en el lugar con una patrulla y, tras presentarse la correspondiente denuncia, la unidad judicial de la comisaría instruyó diligencias, que fueron entregadas en el Tribunal de Instancia de Ribeira en funciones de guardia, y ayer fue puesto a disposición de la titular de su Plaza 3, que decretó la puesta en libertad del arrestado, después de que la Fiscalía no solicitase su ingreso en prisión, ni tampoco medida cautelar alguna.








