Registrados diez nuevos robos en coches poco después de quedar libres los principales sospechosos de la oleada de ese tipo de delitos
Cuatro de los últimos afectados estaban guardados en garajes y el resto se encontraban aparcados en vías públicas de la ciudad

Pocas horas tardaron en volver a registrarse robos en coches en el casco urbano ribeirense desde que la titular de la Plaza 2 del Tribunal de Instancia de Ribeira dejó en libertad a una pareja -la Fiscalía no solicitó el ingreso en prisión-, a la que la Policía Nacional detuvo y puso a su disposición bajo la acusación de multitud de sustracciones en vehículos que, sobre todo, estaban guardados en garajes. Fueron concretamente una decena y los primeros se produjeron poco después de que ambos salieron a las dos de la tarde del jueves de la sede judicial. Alguien accedió a plena luz del día, entre las 17.15 y 17.45 horas, a un garaje de la Rúa Otero Pedrayo, situado cerca de la Praza do Concello.
Los ladrones aprovecharon que el portalón estaba abierto para entrar y usaron un extintor del propio inmueble para romper el cristal fijo de la ventanilla fija trasera del lado izquierdo de un coche para robar objetos de cierto valor, mismo modus operandi que se le atribuyó a la pareja arrestada. De ese automóvil se llevaron dinero, unas gafas de sol, una tablet y ropa, así como unas tablas de suelo radiante y botellas de vino que había en otros espacios de ese garaje. Al parecer, cuando fracturó la misma ventanilla pero del otro lado derecho de un segundo coche se activó la alarma y los casos se asustaron y emprendieron la huida sin robar nada del mismo, pero si se llevaron el botín referido.
Los propietarios de esos vehículos se enteraron pronto de lo ocurrido y, tras tener conocimiento de que la pareja sospechosa ya estaba en libertad, expresaron irónicamente su agradecimiento a la Fiscalía por no solicitar el ingreso en la cárcel para ambos, y manifestaron sus dudas respeto a si la representante del Ministerio Público haría lo mismo de ser su automóvil un perjudicado.
Más afectados
Pero esos no fueron los únicos afectados, pues los propietarios de otros ocho coches se enteraron a primera hora de la mañana de ayer, en algunos casos a través de la llamada de la Policía Nacional, de que les habían roto una o dos ventanillas pequeñas y que el interior de varios de ellos estaba bastante revuelto. Dos de ellos también estaban guardados en un garaje comunitario de la Rúa Agustín Fernández Oujo. Al propietario de uno de ellos le avisó un vecino y, además de los daños, sólo echó en falta un euro que usa para poner en el carro de la compra y algo de calderilla, mientras que el otro pertenece a un persona que se encuentra embarcada en estos momentos y se estaba tratando de localizarlo a él o a su familia para comunicarle lo que había pasado.
A lo largo de la mañana también se fueron enterando de que formaban parte de la relación de perjudicados los dueños de cinco coches aparcados en la vía pública, concretamente, en la Rúa da Habana, a los que también se sumó otro en el barrio de Bandourrío. Al parecer, los ladrones usaron una tapa de registro de fundición para romper las ventanillas. Una profesora se enteró a primera hora, cunado pretendía dirigirse en su coche a su centro educativo, que le habían roto las ventanillas fijas del lado izquierdo -se entiende que a un caco no le llegó el brazo para alcanzar el dispositivo para abrir la puerta de atrás y lo hizo con la delantera-, pero sólo echó en falta un euro, pues pese a que apareció abierta la guantera no le faltaba nada más. Y a otro coche al que fracturaron un cristal de una ventanilla no lograron abrir la puerta y le dejaron un garabato pintado en otro.
Mientras, después de que la decisión del jueves de la titular de la Plaza 2 del Tribunal de Instancia de Ribeira de dejar en libertad a los dos detenidos cayó como un jarro de agua fría y provocó que el desánimo se apoderase de ellos, pues sintieron que todo el trabajo que realizaron y que condujo al arresto de estos sospechosos cayó en saco roto, los efectivos de las unidades científica y judicial de la comisaría ribeirense retomaron las investigaciones. Desde primera hora de la mañana de ayer se les ha vuelto a ver trabajando para reunir las pruebas e indicios que apuntan hacia los sospechosos para proceder a su detención y ponerlos nuevamente a disposición de la autoridad judicial. Incluso uno de los vehículos afectados fue llevado hasta las dependencias policiales para proceder a su inspección en profundidad.













