Herido grave Cándido Castro 'Canucho', presidente de honor del Atlético Oleiros, en un atropello junto el centro de Amicos
Un Ford Mondeo lo arrolló y salió despedido a unos 15 metros de distancia del lugar del impacto, y presentaba un fuerte traumatismo craneal y policontusiones varias, sobre todo en un costado

Cándido Castro Sobrido ‘Canucho’, de unos 80 años y presidente de honor del Atlético Oleiros de fútbol, resultó herido de gravedad en un accidente de tráfico ocurrido poco antes de las ocho menos cuatro de esta tarde cuando cruzaba la carretera comarcal AC-550 por un paso de peatones que hay en las inmediaciones del centro de Amicos, en el lugar de Gándara, en la parroquia ribeirense de Oleiros. Al parecer, fue un Ford Mondeo, conducido por una mujer de mediana edad, el que, pese a frenar, no pudo evitar arrollar al viandante, que salió despedida más de 15 metros desde el lugar del impacto
Según pudo saber este periódico, 'Canucho' presentaba un fuerte traumatismo craneal, así como policontusiones en otras partes de su cuerpo, sobre todo en un costado. Un particular contactó a la 19.43 horas con el 122 Galicia para comunicar lo sucedido y, con la información recibida, sus gestores dieron traslado de lo ocurrido a Urxencias Sanitarias de Galicia, Grupo de Atención ás Emerxencias Municipal (GAEM), Policía Local y Bomberos de Ribeira, así como a la Guardia Civil de Tráfico del destacamento de Santiago de Compostela.
Hasta el lugar se movilizó una ambulancia del 061 con el equipo médico del Punto de Atención Continuada (PAC) del centro de salud ribeirense, y tanto su personal técnico de emergencias sanitarias, como el médico y la enfermera le prestaron una primera asistencia en el lugar del accidente, lo inmovilizaron y lo trasladaron de urgencia al Hospital do Barbanza.
También acudieron las dotaciones de guardia del GAEM y Bomberos del parque comarcal de Ribeira, que colaboraron con el personal sanitario en la asistencia y movilidad de la víctima. Igualmente, se desplazaron dos patrullas de la Policía Local, que regularon la circulación rodada, desviando a los vehículos por viales secundarios, y la Guardia Civil de Tráfico de Santiago, que se encarga de instruir el correspondiente atestado.






















