La excavación arqueológica en el atrio de la iglesia de Santa María de Asados está llegando a su fin sin localizar restos humanos
Sólo hallaron el trozo de una pieza de cerámica de pastas grises y que, a la espera de ser analizada en profundidad, parece un material de una época anterior respecto a la que se hace la búsqueda

Después de una semana y media del inicio de la exhumación de fosas situadas en el atrio y cementerio de la iglesia de Santa María de Asados, siguen sin producirse avances en la localización de los restos mortales del boirense Manuel Piñeiro Abeijón y de Francisco López Pérez de Taragoña, que en verano de 1936 fueron paseados en el Alto da Paradegua por integrantes del bando franquista y a los que, tras fusilarlos, abandonaron sus cuerpos en una carretera próxima al citado templo.
De hecho, tras la excavación de una primera fosa, llegando a niveles o capas inferiores sin que obtuvieran resultado alguno, se amplió la zona de intervención, pero los trabajos desarrollados con el paso de los días tampoco han permitido hallazgo alguno. La arqueóloga Tania Rial, que se encuentra al frente de dicha intervención, relató ayer que inspeccionaron dos fosas, que excavaron para conocer su tipología y detectaron el cambio de coloración en niveles inferiores, pero que estaban vacías, y “ni tan siquiera atopamos osos soltos e mezclados coa terra, perdidos u olvidados nun traslado”.
Lo único reseñable que hallaron fue el trozo de una pieza de cerámica de pastas grises y que, a la espera de ser analizada en profundidad, parece que es un material de una época anterior respecto a la que están buscando. Está previsto que hoy regresen a seguir trabajando con una excavación hacia la zona este del olivo y, de no obtener novedad alguna, volverán mañana con la intención de continuar excavando y, si no hallan algo de lo que buscan, el viernes cerrarán las fosas.










