El encausado por intentar matar en Rianxo a un compañero de trabajo sostiene que los hechos no fueron como relatan las acusaciones
El letrado del procesado impugna los informes médicos en lo que perjudiquen a su cliente, aunque señala que de los mismos "non se pode extraer a conclusión que serve de base ás acusacións contra él"
La Sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña confirmó para el próximo miércoles a las diez de la mañana el señalamiento para la celebración de un juicio contra un vecino de Rianxo acusado intentar matar a un compañero de trabajo en el domicilio de este último a última hora de la tarde del 17 de agosto del año pasado. Hace un par de meses se hizo público el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía y hace escasos días trascendió el propio de la acusación particular, y ahora se tiene conocimiento del escrito de defensa, en el que su abogado sostiene que “os feitos non se produciron tal e como foron relatados polo Ministerio Fiscal e a Acusación Particular, polo que mostramos a nosa disconformidade co relato efectuado por ambos”, aunque no describe ni entra en detalle alguno sobre cómo ocurrieron según la versión del encausado.
En su escrito de conclusiones provisionales, el letrado del procesado indica que “non resulta procedente falar de delito ou delito leve algún” cometido por su cliente”, niega el correlativo a su autoría, pues “non podemos, por ende, falar de forma algunha de comisión ou omisión delituosa a título de autor ou outro grao de participación por parte do meu cliente”. Y añade que no concurren en el acusado circunstancias modificativas de responsabilidad criminal, conforme a lo señalado con anterioridad. Igualmente, señala que “non resulta admisible a solicitude de represión punitiva algunha para o meu defendido, nin a imposición das custas procesuais que, en todo caso, deben ser declaradas de oficio”.
Respecto a la responsabilidad civil, considera que cabe imposición de cuantía alguna a ese respecto “ao non recoñecer que se cometese delito algún do que se poida dimanar”. Y, por último impugna los informes médicos obrantes en autos “en todo aquelo que prexudiquen ao noso mandante, se ben compre sinalar que dos mesmos non se pode extraer a conclusión que serve de base ás acusacións efectuadas contra él”.
Peticiones de condena
La Fiscalía solicita una condena de 12 años de prisión, y la posterior libertad vigilada de 5 años, para ese rianxeiro acusado de intento de asesinato en grado de tentativa, y que la acusación particular eleva a 14 años de cárcel y 8 años respecto a la segunda medida. Ambas coinciden en atribuirle al encausado un delito de lesiones agravadas a la pareja de esa víctima, por el que le piden 3 años y medio de cárcel. Asimismo, le reclaman la prohibición de acercarse a menos de un kilómetro al lugar donde se encuentren y de comunicarse por cualquier medio con él y con ella durante 20 y 3 años, respectivamente, tras la pena de prisión. Y reclama que el procesado debe indemnizar al hombre y a la mujer por las lesiones causadas con 1.852 y 2.039 euros, respectivamente.
Las dos acusaciones dicen que el denunciante llegó con su moto a su domicilio en O Pazo, accedió al garaje, donde la estacionó y se apeó de ella, quedando de espaldas a la puerta y sin poder ver lo que sucedía detrás de él, por lo que sostienen que no tuvo posibilidad de defensa inicial. Y precisan que fue cuando el procesado, que es compañero de trabajo suyo y con el que días antes tuvo desavenencias por motivos laborales, “se acercó a él y con ánimo de acabar con su vida, usando un cuchillo de 20 centímetros de hoja, se lo clavó en la parte superior izquierda de la espalda, al tiempo que le gritaba ‘que che mato, que che mato’”.
Y agregaron que, alertada por los gritos, la mujer de esa víctima se asomó al lugar y, al ver lo que sucedía, se acercó para tratar de auxiliar a su marido y, mientras este último sujetaba el brazo del acusado en cuya mano portaba el cuchillo, el agresor siguió moviendo de manera violenta y rápida esa arma blanca, cortándole en una mano a ella, que posteriormente le propinó un golpe con el mango de un hacha a la mano del encausado, provocando que soltase el cuchillo.










