La acusación particular eleva a 14 años de prisión la petición de condena para el encausado por tratar de matar a un rianxeiro en su casa de O Pazo
El abogado de las víctimas reclama también para el procesado 8 años de libertad vigilada y un alejamiento de un kilómetros y prohibición de comunicarse con la pareja denunciante
A falta de poco más de una semana para la celebración del juicio contra un rianxeiro encausado por intentar matar a cuchilladas en el lugar de O Pazo a otro hombre, que es compañero de trabajo —se señaló para las diez de la mañana del próximo 8 de julio en la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña—, acaba de trascender el contenido del escrito de la acusación particular, que eleva la petición de condena a 14 años de prisión y la de libertad vigilada a 8 años, por un supuesto delito de asesinato en grado de tentativa además de la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho pasivo durante el tiempo de condena.
Ello supone un incremento respecto a lo que, según se publicó hace poco menos de dos meses, reclama en su escrito de conclusiones provisionales la Fiscalía, que pide el establecimiento de una pena de privación de libertad de 12 años y la posterior libertad vigilada durante cinco años. En lo que coinciden la acusación particular y el Ministerio Público es en las medidas accesorias solicitadas, como es la de prohibición de acercarse a menos de 1.000 metros a su víctima, a su lugar de trabajo o cualquiera en que se encuentre, y de comunicarse con ella por cualquier medio o procedimiento durante un periodo de 20 años, misma medida que establece respecto a la pareja de este pero por un periodo de tres años y seis meses.
Por el delito de lesiones agravadas que sostiene que le causó a la mujer le reclama al procesado una pena de tres años y medio de privación de libertad
Y respecto al delito de lesiones agravadas de que le acusa al ahora procesado en relación a este última, le pide otros tres años y seis meses y medio de cárcel, además de la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho pasivo durante el tiempo de la condena que se le imponga. El abogado de la pareja denunciante añade en su escrito que no concurren circunstancias modificativas.
De igual manera, el abogado de la acusación particular también reclama para el rianxeiro encausado la imposición de las costas procesales. Además, en concepto de responsabilidad civil, demanda que el acusado deberá indemnizar a sus víctimas con 1.851 y 2.038 euros por las lesiones causadas, que incrementó en un 50% “en función del carácter doloso de las lesiones, tal y como razona y solicita el Ministerio Público en su escrito, al cual nos adherimos”, indica el letrado, que añade que, “subsidiariamente, se reclama la que la Sala estime pertinente y ajustada a Derecho”.
Agosto de 2025
La acusación particular sostiene que los hechos que le atribuyen al encausado ocurrieron a partir de las ocho de la tarde del pasado 17 de agosto cuando, según sostiene, el ahora procesado se desplazó con su vehículo desde su domicilio para personarse en lugar de O Pazo y aparcó en las inmediaciones del domicilio de la pareja denunciante. Añade que, en el momento en que el hombre llegó a su casa en su motocicleta, que metió a través del garaje y se apeó de ella, se quitó el casco de espaldas a las puertas y el ahora encausado —compañero de trabajo en buques consignados por una empresa marítima—, con el que días anteriores mantuvo desavenencias por motivos laborales, “con ánimo de atentar contra su vida, se acercó por detrás rápidamente a él y le clavó un cuchillo de 32 centímetros de longitud, con una hoja de 20 centímetros, en la parte superior izquierda de la espalda”, al tiempo que, según asegura, le gritaba de forma reiterada “que che mato, que che mato”, precisa el abogado de la acusación particular.
Este letrado añade que la reacción de la víctima fue la de darse la vuelta e intentó agarrar el brazo que portaba el arma blanca, mientras el procesado continuaba agrediéndole “blandiendo violentamente el cuchillo sin control, no pudiendo evitar cortes y lesiones en zonas cercanas a partes vitales, como el mentón, miembros superiores, pectoral izquierdo y heridas superficiales en la espalda hasta que pudo detener el fuerte forcejeo al arrinconarlo contra una barandilla o reja e impedir que pudiera disponer de un pequeño trozo de leña con la otra mano, al tiempo que pedía auxilio”. Igualmente, en el escrito de acusación particular se indica que se acercó su esposa “que, al ver cómo el agresor no dejaba de mover el cuchillo, pese a estar inmovilizado por su esposo, intentó sacárselo, a lo que se opuso el procesado, no dejando de moverlo de un lado a otro lo que le provocó un corte en la mano a ella, de ahí que tuviera que coger un hacha y con el mango de madera golpear el brazo al encausado, haciendo que soltase el cuchillo”.
Dinámica de los hechos
Ahondando en lo sucedido a última hora de aquella tarde del mes de agosto, la acusación particular precisa que la dinámica de los hechos descrita “se llevó a cabo por el procesado de manera fría, premeditada, subrepticia, sorpresiva e inesperada, asegurándose la imposibilidad de defensa por parte del agredido, para así ejecutar un plan preconcebido y deseado de antemano de acabar con la vida de su compañero de trabajo”.
Y precisa que aboga en esas consideraciones “el presupuesto de la entrada de la víctima mientras maniobraba su moto para detenerlo, bajarse y liberarse del casco, cuidándose el procesado de no ser visto por la víctima cuando accedía al interior de la vivienda, con la finalidad de impedir su defensa y con la contundencia de un ataque inimaginable y alentado por la peligrosidad inherente al tamaño de un cuchillo que portaba empleándolo con total y manifiesto desprecio hacia su vida, acción que fue conjurada por la instintiva reacción de defensa de la pareja, continuando el procesado con la ameniza de continuar con el propósito de ejecutar la acción de matarlo”.
El letrado indica que el ataque se llevó a cabo por el acusado "de manera fría, premeditada, subrepticia, sorpresiva e inesperada, asegurándose la imposibilidad de defensa del agredido”
Como consecuencia de lo sucedido, el varón agredido con el cuchillo sufrió lesiones consistentes en “múltiples heridas superficiales en miembro superior derecho, laceración en miembro superior izquierdo; hematoma de unos dos centímetros en antebrazo izquierdo, herida superficial interdigital en mano derecha entre el primer y segundo dedos, herida superficial en pectoral izquierdo de medio centímetro, herida de un centímetro en mentón”, que requirieron para su curación, además de una primera asistencia facultativa y de tratamiento médico-quirúrgico consistente en sutura, tardando en curar 11 días, según detalla el abogado de la acusación particular.
Y señala ella sufrió, a consecuencia de los hechos descritos, “herida de 2 centímetros en la palma de la mano izquierda”, que requirió para su sanidad, además de una primera asistencia médica y de tratamiento médico-quirúrgico consistente en sutura, tardando en curar 15 días, de los cuales 10 se consideran de perjuicio personal moderado y los otros 7 fueron de carácter básico, “sin restar secuelas”, como a su marido.










