La Fiscalía solicita 12 años de cárcel para un vecino de Rianxo acusado de intentar asesinar a puñaladas a otro en el lugar de O Pazo, en Rianxo
El Ministerio Público también le reclama tres años y seis meses por lesiones agravadas que causó al cortarle en la palma de la mano a la mujer de la víctima cuando acudió en auxilio de su marido

La Fiscalía solicita una condena de 12 años de prisión, así como la posterior libertad vigilada durante cinco años, para un vecino de Rianxo al que acusa de intento de asesinato en grado de tentativa. Además, como penas accesorias, solicita para el procesado la inhabilitación absoluta durante el tiempo de cumplimiento de la pena, así como las prohibiciones de acercarse a su víctima, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquiera en que se encuentre, a una distancia inferior a 1.000 metros, y de comunicarse con él por cualquier medio o procedimiento durante 20 años.
Además, le atribuye un delito de lesiones agravadas a la mujer de esa víctima, por el que le solicita 3 años y 6 meses de cárcel y las accesorias de prohibición de acercarse a menos de un kilómetro y de comunicarse con ella por cualquier medio durante 3 tras la pena de prisión, y de inhabilitación especial para el ejercicio de ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la condena. Además, reclama que el procesado debe indemnizar al hombre y a la mujer por las lesiones causadas 1.852 y 2.039 euros, respectivamente. Y reclama que indemnice al Sergas en la cantidad que se determine en ejecución de la sentencia, por los gastos derivados de la asistencia sanitaria a la pareja herida, y que incluyó intervenciones quirúrgicas. Y pide que se le imponga el pago de las costas procesales y que se proceda al decomiso y destrucción del cuchillo intervenido y utilizado para la ejecución del delito.
Hechos
La Fiscalía sostiene que los hechos que le atribuyen al encausado ocurrieron a las ocho y media de la tarde del pasado 17 de agosto de 2025 cuando, tal y como se relató en su día, el denunciante llegó con su motocicleta a su domicilio en O Pazo, en Rianxo, accedió al garaje, donde la estacionó y se apeó de ella, quedando de espaldas a la puerta y que sin poder ver lo que sucedía detrás de él. Y precisa que fue cuando el procesado, que es compañero de trabajo suyo y con el que días antes tuvo desavenencias por motivos laborales, “se acercó a él y con ánimo de acabar con su vida, utilizando un cuchillo de 20 centímetros de hoja, se lo clavó en la parte superior izquierda de la espalda, al tiempo que le gritaba ‘que che mato, que che mato’ de manera reiterada”.
Desde el Ministerio Público se indica que la reacción de la víctima fue darse la vuelta y, mientras el procesado continuaba agrediéndole con el cuchillo, provocándole cortes y lesiones en el varias partes de su cuerpo, logró agarrar el brazo que portaba el arma blanca y comenzó un forcejeo. Agrega que, alertada por los gritos, la mujer del agredido se asomó al lugar y, al ver lo que sucedía, se acercó para tratar de auxiliar a su marido y, mientras este último sujetaba el brazo del acusado en cuya mano portaba el cuchillo, ella intentó agarrar ese arma. “Siendo consciente del instrumento peligroso que portaba y asumiendo que con ello podría seguir lesionando a las personas allí presentes, siguió moviendo de manera violenta y rápida esa arma blanca, cortándole a ella en una mano”, precisa el fiscal.
El escrito de Fiscalía indica que “los fuertes y repetidos movimientos que el procesado dirigía contra los allí presentes él matrimonio que resultó herido- no pararon hasta que ella le propinó un golpe con el palo de un hacha a la mano del encausado, provocando que soltase el cuchillo”. Y señala que la acción descrita se llevó a cabo por el acusado “evitando cualquier posibilidad de defensa inicial por su víctima”. Para ello, refiere que eso se debe a la referida posición en la que estaba la víctima al acceder al garaje e, igualmente, por lo inesperado de la presencia del procesado allí, por la confianza de la víctima al entrar en un lugar que creía seguro, como su propia casa, y “por el contundente medio utilizado por el procesado para llevar a cabo el ataque”.
El encausado permanece en prisión preventiva desde el día siguiente al que se procedió a su arresto
Por un auto del 18 de agosto de 2025 de la Plaza 1 del Tribunal de Instancia de Padrón, en funciones de guardia, se acordó la prisión provisional del procesado, que ratificó dos días después la otra plaza del juzgado padronés, y sigue vigente en la actualidad. Además, el cuchillo utilizado por el procesado para cometer el hecho descrito fue intervenido por la Policía, y la Fiscalía reclama su decomiso y posterior destrucción.
A consecuencia de los hechos descritos, el hombre sufrió lesiones consistentes en múltiples heridas superficiales en el miembro superior derecho, entre dos dedos de la mano derecha y en el pectoral izquierdo de medio centímetro, así como una herida de un centímetro en el mentón, laceración en miembro superior izquierdo y hematoma de 2 centímetros en el antebrazo izquierdo”, que requirieron para su curación, además de primera asistencia facultativa, de tratamiento médico-quirúrgico a base de sutura con seda y que tardó en curar 11 días, de perjuicio personal moderado.
Debido a los hechos descritos, su mujer sufrió una herida de 2 centímetros en la palma de mano izquierda, que requirió para su curación de una primera asistencia médica y cirugía con sutura con seda, tardando en curar 15 días, de los cuales se consideran 10 de perjuicio personal moderado y 5 de perjuicio personal básico. Ambos perjudicados, sin que restasen secuelas, reclaman por las lesiones.








