Triángulo de Amor Bizarro abre nueva etapa en su carrera con su último disco, ‘Mi Catedral’
La banda originaria de Boiro ofrecerá mañana un ensayo abierto en la sala de conciertos ‘A Pousada da Galiza Imaxinaria’

Triángulo de Amor Bizarro ha decidido abrir una nueva etapa en su carrera musical a través de la publicación de su nuevo disco, ‘Mi Catedral’, que saldrá a la venta el 15 de mayo, pero de que ya hay disponibles dos singles, 'Sacrificio' y ‘Pat a trenca’. Para darlo a conocer a sus seguidores, la banda integrada por Rodrigo Caamaño, Isa Cea y Rafa Mallo, que se originó en Boiro hace dos décadas, eligió su tierra, concretamente la sala de ‘A Pousada da Galiza Imaxinaria’, para hacer mañana (19.00) un ensayo abierto, en el que escuchar canciones como ‘Dioses digitales’, ‘Ojos’, ‘Odio a mi generación’, ‘Media vida’, ‘BBBVA’, ‘Matar a un rey’, ‘Si pudiera aparecer’, además de los dos primeros singles y el tema que da título al álbum.
Aunque pueda parecer, el título no alude a una catedral cristiana ni juega a la iconografía religiosa como reclamo fácil, sino que es la construcción social que las personas levantan para sentirse a salvo, la comunidad que las sostiene, el microestado emocional donde se deciden las reglas. En su peculiar forma de ordenar las ideas a base de volumen y de convertir la canción pop en un artefacto incómodo, su nuevo trabajo discográfico amplía el territorio hacia un lugar donde lo mítico, lo político y lo íntimo no compiten, sino que se contaminan. La banda habla del poder, del control y de la memoria, pero desde una idea de la necesidad de construir espacios propios cuando todo alrededor parece diseñado por otros.
El disco está atravesado por la pregunta ¿a dónde pertenece uno cuando el mundo se vuelve hostil? Suena a Galicia, pero no como paisaje ni postal, sino como energía viva, conviviendo con una obsesión contemporánea por las formas de control: la hipervigilancia, el dato, la autoridad que ya no necesita imponerse a gritos. En conjunto, ‘Mi Catedral’ no es un disco sobre la fe, sino sobre la pertenencia y no explica su tiempo, sino que es uno que lo atraviesa construyendo un espacio propio dentro de él. Y ahí está la paradoja TAB: cuanto más áspero suena el mundo, más urgente se vuelve a levantar algo que se pueda llamar “nuestro”.








