Amicos suma la colaboración de Redeia a la causa en favor de la recuperación y conservación de las gorgonias en Galicia
La iniciativa promoverá la sensibilización ciudadana y la integración social y se enmarca en la plataforma Bosque Marino, que promueve conservas y restaurar ecosistemas marinos hasta el año 2030

Redeia y Amicos firmaron un acuerdo de colaboración para restaurar y conservar la biodiversidad de los fondos marinos del entorno del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Islas Atlánticas, en las Rías Baixas de Galicia. El proyecto, con un año de duración y una inversión de cerca de 65.000 euros por parte de la primera de las entidades, que es un operador global de infraestructuras esenciales y neutrales para garantizar el suministro eléctrico y la conectividad, se enmarca en su Plataforma Bosque Marino, que promueve la conservación y restauración de los ecosistemas marinos de mayor valor ecológico hasta el año 2030.
El proyecto de gorgonias en Galicia se enmarca en la plataforma Bosque Marino, una iniciativa estratégica de Redeia para la conservación de los hábitats marinos de mayor valor ecológico a través de restauración activa y pasiva realizadas con validación científica, así como acompañadas de acciones de educación y divulgación ambiental.
El convenio entre Redeia y Amicos, que ya está en desarrollo, contempla actuaciones en el área de la Ría de Arousa y que se centrarán en la recuperación de aproximadamente 200 gorgonias, capturadas accidentalmente durante la actividad pesquera. Son los propios pescadores quienes recuperan las gorgonias y, una vez en el puerto, las trasladan a los acuarios del ‘hospital’ de Amicos, instalado en las instalaciones de la Cofradía de Pescadores de la lonja de Ribeira, donde son rehabilitadas por el equipo de la asociación presidida por Esther Vidal que, posteriormente, las devuelven a su hábitat natural.
Este tipo de restauración activa emplea el método ‘bádminton’ desarrollado por el Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICM-CSIC), que consiste en fijar las gorgonias a piedras naturales para que estas hagan peso, lo que permite que las colonias aterricen de pie al ser lanzadas desde una embarcación. El proyecto contempla la realización de un seguimiento científico para conocer su viabilidad a largo plazo.
Organismo clave
Las gorgonias son organismos clave de los ecosistemas marinos vulnerables. La captura accidental reduce sus poblaciones, lo que afecta a la biodiversidad marina y amenaza la sostenibilidad del resto de especies que viven o se benefician del ecosistema de los fondos marinos, como el marisco, de interés comercial para la economía local. Este proyecto no solamente protege el medio ambiente, sino que beneficia al sector pesquero artesanal, al asegurar la viabilidad de sus recursos a largo plazo y favorecer una actividad más sostenible. Otro de los objetivos del proyecto será la contribución para mantener el alto valor natural y turístico de las Rías Baixas, fundamentales para la economía local.
El proyecto tiene la sensibilización social en el centro de su trabajo. De hecho, el carácter más innovador reside en su enfoque inclusivo: Son personas con discapacidad intelectual quienes desarrollan las acciones científicas y técnicas de restauración marina. De este modo, se reivindica su capacidad para contribuir a los retos que la sociedad enfrenta en su conjunto. En concreto, en esta iniciativa participan de manera directa 40 usuarios de Amicos en calidad de agentes medioambientales.
Sensibilización
Por otro lado, esta iniciativa incluirá una campaña de sensibilización sobre la conservación de los ecosistemas marinos –como refugio de especies autóctonas y fundamentales para luchar contra el cambio climático– dirigida a ciudadanos y en particular al sector pesquero, cuya implicación es fundamental en este proyecto. En torno a 10 marineros recibirán formación en conservación marina.
Para Redeia, esta colaboración refuerza su visión de negocio sostenible y su compromiso con el cuidado de los océanos y de las comunidades costeras. La protección de los ecosistemas marinos es esencial para la biodiversidad, para la lucha contra el cambio climático y para el futuro de la sociedad. Este proyecto une ciencia, inclusión y sensibilización para generar un impacto positivo real en el ecosistema, las personas y la economía.










