Un joven trae en jaque con sus actos durante varias horas a los servicios sanitarios y a las fuerzas de seguridad en A Pobra
Un varón de 29 años, natural de la costa lucense, pero que recientemente recaló en A Pobra, trajo en jaque ayer a las fuerzas de seguridad y servicios sanitarios. A las 8.00 horas se recibió un primer aviso de que había una persona tirada en calzada de la Rúa Díaz de Rábago, a la altura de las pistas deportivas de O Castelo. Al lugar acudió la Policía Local, que lo recogió y lo llevó al centro de salud, donde lo derivaron al Hospital do Barbanza, de donde al parecer se escapó.
Posteriormente, desde la sucursal de una entidad financiera de la villa pobrense se informó de un joven que aparentaba estar desorientado, al que no conocían, y que le preguntaba a sus empleados si tenía dinero en la cuenta bancaria, entre otras cuestiones. Los agentes municipales acudieron hasta allí y comprobaron que se trataba de la misma persona, sobre la que también se llegó a comunicar que estaba dando puñetazos contra las piedras de las fachadas de edificios, lo que le causó heridas.
En torno a las dos de la tarde de ayer se recibió la llamada de una doctora del ambulatorio que comunicó que ese joven estaba bastante agresivo al acudir a dicho servicio sanitario y que esa era su reacción ante el hecho de que no le suministraban cierta medicación, pues no le correspondía ya quela había agotado antes del tiempo que la tenía prescrita. Los policías locales lo llevaron al departamento municipal de Servicios Sociales para ver la posibilidad de ayudarle y valorar la posibilidad de activar el protocolo ‘Acouga’.
Custodia en el hospital
Finalmente, Urxencias Sanitarias de Galicia-061 movilizó una ambulancia que, acompañada de la Policía Local, llevó de nuevo a esa persona hasta el hospital comarcal para proporcionarle la asistencia que se consideraba que precisaba. La patrulla de agentes municipales permaneció en el servicio de Urxencias del complejo asistencial ubicado en el lugar de Salmón, en la parroquia ribeirense de Oleiros hasta que los facultativos consideraron que debían permanecer allí en apoyo de ellos.
Además, según pudo saber este periódico, los últimos momentos de la mañana en que el referido joven mantuvo ocupados a los efectivos de las fuerzas de seguridad coincidieron con otros avisos en los que se precisaba de su intervención, como fueron un hurto en un supermercado ubicado en el entorno del Paseo do Areal, y que se derivó en la Guardia Civil; la presencia de un par de furtivos en la zona del puente de San Antonio que fue comunicada por parte de vigilantes de la Cofradía de Pescadores, de lo que se encargó otra patrulla de agentes municipales, entre otras incidencias.










