Detenido un vecino de Ribeira como sospechoso del robo con fuerza de hace dos semanas en una céntrica peluquería de A Pobra
Los investigadores seguían desde un primer momento la pista de ese hombre de 37 años, que hace un año y medio salió de prisión después de cumplir condena, así como la de una joven pobrense

La Guarida Civil de Boiro detuvo a un varón de 37 años, de Ribeira y que hace año y medio salió de prisión tras cumplir condena, como sospechoso de un robo con fuerza perpetrado a las dos y veinte de la tarde del pasado 10 de marzo en la peluquería ‘María Valiño’, ubicada en las inmediaciones del consistorio pobrense. Un testigo fue el que alertó a la Policía Local sobre ese suceso, precisando que un hombre muy alto y una mujer, a la un par de personas identificaron por su nombre de pila y que tiene 25 años, estaban robando en ese local, de donde se llevaron el dinero que tenía en una hucha, con varias monedas de diferente valor, y huyeron del lugar.
La patrulla policial acudió al lugar y se encontró que el cristal de una ventana lateral del establecimiento estaba roto, pero no había rastro de los cacos. Y llevó a cabo una inspección ocular en el interior del local e hizo un recuento de lo sustraído junto a la dueña. Los agentes acudieron al domicilio de la vecina identificada por dos testigos y observaron que esa mujer se dirigió a un taxi pero, antes de meterse en ese servicio público, se detuvo a hablar con un policía, que le preguntó si había alguien con ella en su casa, algo que negó. Ya que se mostró nerviosa en su respuesta y tenía prisa por irse, la patrulla la siguió tras subirse al taxi por si con ese servicio público se recogía a alguien, pero despistó a los agentes municipales con una maniobra evasiva consistente en un cambio de sentido antirreglamentario.
Las investigaciones sobre lo ocurrido las dirigió la Guardia Civil, pero la Policía Local colaboró de manera activa con la realización de algunas diligencias, tras observar circunstancias de interés para las pesquisas abiertas -incluyó el visionado de cámaras de vigilancia de las zonas por las que pudieron pasar los sospechosos-, tras ser el primer cuerpo de seguridad al que se avisó y que intervino. La detención del sospechoso ha permitido que las pruebas obtenidas por los investigadores gracias a los testimonios de personas que presenciaron el robo, entre otras. De hecho, desde un primer momento ya se contaba con indicios racionales sobre uno de los presuntos autores, que sería la referida mujer de 25 años y vecina de A Pobra, mientras que del otro, que es el ahora arrestado, también se le seguía su pista.







