El alcalde de A Pobra reclama ayuda de la Xunta para mejorar la red municipal de abastecimiento de agua, que supone un coste de 6 millones de euros
La Administración gallega respondió con negativas a la petición para financiar esa actuación y la reparación de la parcela del antiguo vertedero de Moldes que sufrió en enero un corrimiento de tierras

El alcalde da Pobra, José Carlos Vidal, solicitó la colaboración de la Xunta de Galicia para hacer frente a los proyectos de mejora de la red municipal de abastecimiento de agua y el arreglo de la parcela del antiguo vertedero clausurado en Moldes, compartido con Ribeira. El primer edil pobrense señala que se trata de dos iniciativas que califica de “esenciais” y que, a su juicio, deberían ejecutarse en colaboración con el Gobierno autonómico, pues sostiene que la Administración local carece de los medios técnicos y materiales necesarios para acometerlas.
Así, Vidal se lo hizo saber en reunión que mantivo con la directora xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade, María José Echevarría, y con el representante de Augas de Galicia, Gonzalo Mosquera, a la que también asistiron personal municipal, como el arquitecto y la técnica de Medio Ambiente. Tal y como advirtió el regidor local, únicamente la inversión para poner al día las infraestructuras de abastecimiento de agua supondrían un desembolso de 6 millones de euros, algo que subraya es “inasumible para A Pobra”.
Sesenta años
Por otro lado, en el caso del suministro de agua, el mandatario pobrense recordó que la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de la localidad tiene una antigüedad de 60 años, “algo que fai que a instalación estea obsoleta e sexa insuficiente para cubrir a demanda actual, malia ao mantemento constante que realiza o Concello e á tecnoloxía achegada pola empresa concesionaria”. Además, señala que las últimas analíticas arrojaron diversos parámetros que no cumplen con las normativas y se traducen en incumplimientos puntuales en la calidade del agua, por lo que “a solución pasaría -indicó e alcalde- pola construción doutras dúas estacións de tratamento”.
Respecto al antiguo vertedero de Moldes, José Carlos Vidal sostiene que requiere una reparación “urxente” tras el desprendimiento que sufrió en la primera quincena del pasado mes de enero. En este caso, desde el Gobierno local de A Pobra se indica que se reclamó la cooperación de la Xunta de Galicia para arreglar la cobertura de protección de las láminas de sellado del antiguo vertedero.
Actuaciones prioritarias
Para dar solución a ambas cuestiones, Vidal Suárez solicitó asesoramiento y financiación para el desarrollo de las actuaciones necesarias, “que consideramos prioritarias”, subrayó. El alcalde manifestó que desde el Ejecutivo autonómico se le comunicó que no asumirá la financiación directa de las intervenciones, pero consiguió arrancarle el compromiso de que colaborará con asesoramiento y supervisión de los trabajos necesarios.
El primer edil incide en que la falta de financiación limita la capacidad del Ayuntamiento para ejecutar ambas medidas requeridas, de las que señaló que “precisan dun investimento inabarcable para un Concello como o da Pobra”. José Carlos Vidal indicó que continuará buscando alternativas y “fórmulas para garantir que estes proxectos se executen en beneficio de toda a cidadanía”.
Regeneración de O Areal
Por otro lado, el alcalde da Pobra, acompañado del arquitecto municipal, mantuvo también una reunión con el director xeral de Patrimonio, sus jefes territoriales y con el jefe de la Demarcación de Costas del Estado en Galicia con motivo del proyecto de regeneración del bordo litoral de O Areal y ue se encuentra paralizado por un informe negativo de la Dirección Xeral de Patrimonio. Vidal especificó que, entre otras actuaciones, se propone la demolición de las naves en ruina existentes, que están catalogadas por el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) y, en consecuencia, no se puede proceder a su derribo. Desde a Dirección Xeral de Patrimonio abriron la posibilidad de modificar puntualmente esa planificación cambiando la catalogación de dicha edificación, algo que supone un trámite que tendría que ir acompañado de un estudio arqueológico.




















