La urbanización ‘O Lagar’ de A Pobra celebró una animada fiesta de Samaín impulsada por dos madres y que atrajo a 200 vecinos
Las organizadoras esperan que la gente se anime "a darle vida al pueblo", sobre todo en invierno, y creen que, "si le buscamos una vuelta, podemos encontrar alegría haciendo pequeñas cosas"

Unas 200 personas asistieron este pasado sábado a la fiesta de Samaín que impulsaron dos madres de la urbanización pobrense de ‘O Lagar’, Patricia y Majo, para animar al vecindario. La idea de esa celebración surgió en una conversación sobre las festividades, de los duros y largos inviernos y de que es complicado que los niños encuentren formas de socializar, compartir y festejar. Fue entonces cuando les propusieron a los vecinos de la zona decorar balcones, ventanas y portales para dar un poco más de alegría, “y ya que íbamos a intentar una cosa, quisimos ir un poco más lejos y montamos un festejo para las familias”, reconocieron ambas.
Así, elaboraron dulces y organizaron su búsqueda por los niños, cada uno de los cuales recibió un plano en el que se le indicó dónde había puestos con chucherías. “Los vecinos donaron muchísimos dulces y eso marcó la diferencia, además de las chicas de Balumvai, de animación de fiestas, acudieron a hacer juegos totalmente gratis. Gracias a todo eso pudimos llevar a cabo un hermoso Samaín”, dijo Majo. Cada vecino que donó dulces tuvo la oportunidad de elegir un número para participar en el sorteo de un Bono Regalo válido por una noche en Cabanas Rías Baixas, que también fue fruto de una donación.

Las organizadoras indicaron que a falta de diez minutos de la hora de inicio de la fiesta se puso a llover y tuvieron que correr a refugiarse bajo las galerías, con las decoraciones y dulces, temiéndose que todo el trabajo y los preparativos se irían al traste. Sin embargo, afortunadamente, se quedó en un pequeño chaparrón y luego aguantó sin llover para seguir con la celebración, lo que animó a que muchos de los vecinos asistentes se quedasen hasta el final.
Incluso, los adultos se sumaron a los juegos y “ya recibimos muchos corazones dispuestos a preparar algo lindo y decorar sus casas de cara a esta próxima Navidad, así que vamos a ir a por ello”, subrayó Majo, quien añadió que, “realmente, quedó demostrado que con poquito se puede hacer mucho cuando hay ganas y cariño. A Pobra es un lugar precioso, con gente de gran corazón y merece que se la vea linda no sólo en verano". Ahora, Majo y Patricia esperan que la gente se anime "a darle vida al pueblo, sobre todo en el invierno, pues sabemos que llueve mucho, pero creemos que si le buscamos una vuelta, podemos encontrar alegría haciendo pequeñas cosas", concluyeron.












