La Fiscalía solicita un total de 89 años de cárcel para cinco acusados por atracos en joyerías de A Pobra y Boiro en 2009
El Ministerio Público también les pide que indemnicen a dos de sus víctimas con un total de 183.500 euros, en su gran mayoría por el valor de las joyas sustraídas

Cinco personas se deben sentar desde esta mañana en el banquillo de los acusados de la sección compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña para responder de un concurso de delitos relacionados con atracos perpetrados entre diciembre de 2009 y mayor de 2010 en joyerías de A Pobra y Boiro, así como otra de Ordes, y para los que la Fiscalía solicita condenas por un total de 89 años, así como que indemnicen a dos de sus víctimas con un total de 183.500 euros, , en su gran mayoría por el valor de las joyas sustraídas. A los cinco procesados les atribuye dos delitos de tres robos con violencia e intimidación, uno de ellos en grado de tentativa, así como un delito de detención ilegal para dos de ellos, así como un delito de lesiones, y una falta de lesiones para otros dos.
El Ministerio Público indica en su escrito de conclusiones provisionales que los cinco procesados, sin antecedentes penales, “actuando con ánimo de lucro y de común y previo acuerdo en la acción, así como en el propósito de robar, como miembros de una infraestructura perfectamente organizada con sede en Castellón, cometieron varios atracos en la comunidad gallega usando para ello el mismo modus operandi, de forma que, tras vigilar la joyería elegida a lo largo de varios meses, en los cuales se alojaban en hostales de la zona y alquilaban coches para tal cometido, dos o tres de ellos accedieron a los establecimientos y encañonaron, ataron y amordazaron a los dependientes, mientras otro permanecía en la puerta en actitud de vigilancia y otro facilitaba la huida”.
Intimidación
Así, la Fiscalía sostiene que en torno a las cinco y media de la tarde del 1 de diciembre de 2009 acudieron a la joyería pobrense ‘Perla del Barbanza’, accedieron a su interior dos de los acusados, mientras los demás realizaban labores de vigilancia. “Tras interesarse por unas pulseritas de oro para bebé, uno de ellos intimidó con una pistola a la dependienta, la encoñonó con el arma en el costado, y le ataron de pies y manos con bridas plásticas de color negro, la amordazaron con cinta americana y la dejaron en el suelo de cara a la pared en la zona donde se hallaba la caja fuerte. Al romper a llorar, le pusieron la pistola en la cara, diciéndole ‘en dos minutos acabamos, no grites, sabemos dónde vives, estate callada, no nos mires, cierra los ojos’. Se apoderaron de joyas valoradas en 140.254 euros, efectos que guardaron en una bolsa de cuadros azules, y de 300 euros en metálico y huyeron”.
El Ministerio Público señala que, pasados unos minutos y al no escuchar ya ruido alguno, la dependienta consiguió soltarse la mano izquierda y se arrastró por el suelo hasta la oficina y accionó la alarma, llegando al lugar la policía, pudiendo ser liberada. “La víctima quedó privada de su libertad y, como consecuencia de las ataduras, sufrió lesiones consistentes en rozaduras y quemaduras en las muñecas e insomnio y ansiedad en los días posteriores a los hechos, sin que conste la prescripción de tratamiento alguno ni que fueran necesarios días de curación”, precisó.
Violencia extrema
Además, en torno a las diez de la mañana del 18 de diciembre de ese mismo año, los acusados se dirigieron a la joyería boirense ‘Lado Paz’ y, tras acceder a su interior, dos de ellos le pidieron al dueño que les mostrase una cadenita de oro fina y, entonces, le encañonaron en la cabeza con sendas pistolas. “El propietario optó por hacerles frente y, como consecuencia de ello, fue reducido a golpes, agrediéndole con la culata de las pistolas en la cabeza, cara y manos, logrando inmovilizarlo y llevarlo al piso superior de la joyería, en donde éste gritó pidiendo socorro, por lo que siguieron golpeándolo por todo el cuerpo hasta conseguir atarle las manos con bridas plásticas de color negro y amordazarlo con cinta americana, mientras uno de los acusados le decía al otro que le pegara un tiro a para que se callara”.
El escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía indica que, fue entonces cuando entró en la tienda otro de los acusados para revolver los cajones y llevarse el botín en unas bolsas plásticas de cuadros azules, valorándose las joyas en 43.030 euros. Mientras tanto, el resto de los acusados aguardaban en el exterior en actitud vigilante. Y añader que, tras apoderase de las joyas arrastraron al dueño hasta la trastienda, en donde lo encerraron y huyeron, dejándolo privado de libertad y en medio de un charco de sangre que manaba de su cabeza por los golpes recibidos.
La victima consiguió romper la puerta y salir a pedir ayuda a varias personas que avisaron a la Policía y ambulancia. Y señala que, como consecuencia de los hechos descritos, el joyero sufrió traumatismo craneoencefálico sin pérdida de conocimiento, fractura de pared interna de órbita izquierda y arco cigomático, heridas inciso contusas en región parieto-temporal, con aplicación de 25 puntos -grapas- en la cabeza, grave hematoma periorbitario izquierdo y equimosis conjuntival, lesiones en tres dedos de mano derecha con edema y trastorno de estrés postraumático, recibiendo tratamiento médico, con 40 días de curación impeditivos, quedándole como secuelas cuatro cicatrices en cuero cabelludo -ocultas por el pelo-, cicatrices en tres dedos de la mano izquierda y edema y trastorno de estrés postraumático.
Tentativa
Por último, el Ministerio Público indica que, sobre las nueve y media de la mañana del 3 de mayo de 2010, los cinco acusados decidieron perpetrar un nuevo atraco en la joyería ‘Aurelio’ de Ordes, precisando que, tras planear el robo entre los cinco, dos de ellos se dirigieron en un Fiat Stilo, alquilado para la ocasión, mientras otros dos llegaron al lugar en un Citroen C-3, matrícula G, también alquilado. Y precisa que, mientras estos dos últimos ejercían labores de vigilancia en espera de la persona que debía abrir la joyería, los otros dos se dispusieron a entrar, armados con sendas pistolas, portando bridas plásticas de color negro y cinta americana, idéntica a la utilizada en los dos anteriores atracos.
“Sobre las 10.00 horas apareció la encargada de la citada joyería, abrió la misma, momento en el que uno de los acusados usó su teléfono móvil y les dijo a los demás 'nosotros vamos a entrar' y, entonces, todos ellos detenidos por la Guardia Civil de A Coruña, que ya había montado un dispositivo de vigilancia y seguimiento de todos los acusados en previsión de la comisión de un nuevo atraco", indica la Fiscalía en su escrito de acusación.
En el momento de la detención les fueron incautadas a dos de ellos sendas pistolas: una Blow Magnum, modelo 92, provista de cargador y con una bala en la recámara y una Ekol-Voltran, modelo 92 Firat, sin cargador, siendo así que ambas, incluido el cargador, son imitaciones de armas de fuego convencional y producen un ruido similar al de las detonaciones de munición real, si bien no requieren de licencia ni de permiso para su uso.







