La Consellería do Mar cede la antigua lonja del puerto de Ribeira como nave de redes
La concesión tendrá un plazo de vigencia de cinco años con opción a prórroga, y también se usará como aula formativa

La Consellería do Mar, a través de Portos de Galicia, impulsa la reactivación del edificio de la antigua lonja del puerto de Ribeira, que funcionará a partir de ahora como nueva nada de redes. Así lo comunicó ayer la titular del departamento autonómico, Marta Villaverde, en una visita para informar de que el ente público otorgó recientemente una concesión administrativa que permitirá el nuevo uso.
Villaverde, que estuvo acompañada por la delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, y por el presidente de Portos de Galicia, José Antonio Álvarez, explicó que la concesión tendrá un plazo de vigencia de cinco años con posibilidad de prórroga. El título administrativo autoriza el desarrollo de actividad de nave de redes, pero también de aula de formación náutico-pesquera.
Para promover dichas iniciativas, Portos de Galicia aplicará una bonificación del 95% de las tasas de ocupación del suelo, tal como recoge la Ley de Tasas Portuarias en el caso de edificios como lonjas o naves de redes. De esta forma, se incentiva la actividad profesional en un inmueble de 2.500 metros cuadrados, que quedó en desuso luego del traslado al edificio actual, que contó con una inversión de la Xunta de cerca de 15 millones de euros.
Asimismo, durante su visita, Villaverde recordó que la nave de redes era una aspiración histórica del sector en el municipio. Con el objetivo de dar respuesta a esta necesidad, la Xunta acondicionó el edificio con una inversión de 40.000 euros, destinada a reparar la cubierta, demoler los muros interiores con el fin de habilitar una superficie diáfana, y habilitar los departamentos para almacenamiento de útiles.
El BNG celebra la actuación
Ante el anuncio realizado por la Consellería do Mar, el portavoz del BNG de Ribeira, Luis Pérez, celebra que se dé respuesta a una vieja reivindicación del sector y destaca que la actuación permitirá que los redeiros cuenten con un espacio cubierto y adecuado para desarrollar su trabajo. “O arranxo de redes e aparellos estaba realizándose á interperie en espazos improvisados. Dispoñer dun lugar cuberto é unha cuestión de seguridade, de saúde laboral e de respecto a un oficio imprescindible para o sector”, afirma Pérez.







